Día Mundial del Trasvase

“Seguro que habrás oído alguna vez, justificando la necesidad del trasvase del Ebro, el hecho del alto rendimiento que se obtiene en las explotaciones agricolas del Levante y el mal empleo que se da al agua en el valle del Ebro.

Comprueba en las fotografias que te envío los resultados de esta mal llamada agricultura de alto rendimiento: la DESERTIZACIÓN.

Las fotografías fueron tomadas el dia 25-01-2009 en la carretera CV 809 entre los limites de las provincias de Albacete y Alicante. La explotación en cuestión es de nuevo regadío (podrás apreciar los aspersores de irrigación) y se encuentra a escasos metros de las obras del trasvase Júcar – Vinalopó, que no es más que una de las obras parciales del trasvase del Ebro.

Obtener tres y cuatro cosechas al año, implica labores en la tierra que la mantienen desprovista de vegetación más tiempo que en la agricultura convencional. El fenómeno en cuestión se llama DUSTBOWL y es frecuente en suelos arcillosos con subsuelo calizo. Hay abundante literatura en la red: http://www.usd.edu/anth/epa/dust.html.

Creo que nunca se podrá hacer entender a gente que es capaz de destrozar la tierra de la que viven, que no tiene derecho a destrozar la de otros que está a cientos de kilómetros”.

Tengo un amigo que vive en Alicante y que, como puede verse, me mantiene al tanto de lo que pasa por allá. Va y viene por las carreteras alicantinas y ve avanzar las obras del trasvase Júcar-Vinalopó:

Pues sigue su curso inexorablemente. Mira las obras a día de hoy en la autovía A35 entre Montesa y Moixent.

No sé si recuerdas la historia del amago de trasvase a BCN, que resulta que la tubería del “minitrasvase” a Tarragona se había sobredimensionado por si un día había que llevar agua a BCN, y nos enteramos 30 años después.

Aquí nos pueden hacer lo mismo: 1º, trasvase Júcar-Vinalopó, después trasvase Vinalopó-Segura, luego trasvase Segura-Almería… y un buen día, cuando el ladrillo vuelva a repuntar, nos enteraremos de que, conectando en Cherta 2 km de tubería, se puede mandar agua hasta Almería.

El tubo tiene la friolera de 183 cm de diámetro. ¿Para qué quieren semejante tubería? ¿No será que están sobredimensionando por si en un futuro reciben aforos de otros ríos?

Los temores de mi querido amigo los tengo yo también. El otro día, la gran manifa que se hizo en Murcia pidiendo de nuevo los trasvases (de la que, por cierto, apenas se hizo eco la prensa de aquí) se montó, en principio, para reclamar el mantenimiento o actualización del Tajo-Segura, pero se aprovechó para seguir reclamando el del Ebro: así se veía en las pancartas y se coreaba en los lemas, mientras los organizadores prostituían la canción de Serrat, que sonaba como fondo musical del evento: “Qué le voy a hacer si yo / nací en el Mediterráneo”.

Alicante y Murcia cerraron filas en apoyo a la convocatoria, que partía de los regantes pero que por supuesto respaldaron los gobiernos autonómicos de Valencia y Murcia e incluso la Universidad, al menos la murciana, cuyo rector mandó un mensaje instando a toda la comunidad universitaria a cerrar las aulas y recuperar las clases otro día.

Los que ahora tienen la soga al cuello son los castellano-manchegos, que exigen que se declare la caducidad del trasvase Tajo-Segura, hecho en tiempos de Franco y que arruinó una amplia zona de la España interior, como siempre; pero que ven que el Gobierno, que hace unos meses dio marcha atrás en su política antitrasvasista (o volvió por sus fueros, y si no recordad al amigo Borrell) y se ha vuelto pro-tubería, tiene “en estudio” (o algo parecido; andan con mucho cuidadín con las palabras), pues eso, que está planteándose la posibilidad de trasvasar agua del Tajo hacia Levante desde otro punto más lejano, concretamente desde el embalse de Valdecañas, en Extremadura. Más de 400 km de tubería, otra zona machacada, otra obra carísima, otro destrozo ambiental…

Ya la hemos vuelto a liar. En este caso, cuentan con la postura tibia del presidente extremeño, que en su día se opuso a los estatutos de Aragón y de Castilla-La Mancha por sus limitaciones en materia de gestión de las aguas, y que por tanto ahora no puede oponerse a cederlas “las suyas” a otro territorio. Anda el hombre ahora, sin embargo, diciendo que no sabe nada del asunto, y que ya veremos. Cuestión: que es muy diferente dar caña con el agua de otros que apechugar con que se te lleven la que pasa por delante de tu casa. Que a los del Levante les pasaría “sactamente” lo mismo, vamos.

Pero no es ésa la única posibilidad que circula por los despachos. Una posibilidad, dicho sea de paso, que ya se consideró cuando se elaboraba el PHN de Aznar y que se desechó por antieconómica. Y por más problemas. Pero eso, ¿qué más da? Como dice una admirada amiga que defiende los ríos, el Tajo en particular porque le toca más de cerca, y que se llama María Soledad Gallego,

Desde hace décadas se da por hecho que determinadas zonas son deficitarias y otras son excedentarias, y éste sí que es el dogma de fe que nos vemos obligados a tragar sea cual sea el sistema político. El dogma lo que dice realmente es que en este país, cuando una cuenca gestiona de una forma tan irracional y descontrolada sus recursos que incurre continuamente en déficit hídrico, el premio será un trasvase desde el Tajo o el Ebro. Y que no vengan con historias de lo bien que se gestiona el agua en las “pobres” cuencas “deficitarias”, que todos sabemos ya de qué va el juego.

Es un error pensar que si se hace un trasvase desde una cuenca, se “salva” a otra de un trasvase. Tarde o temprano volverá a faltar agua y se tirará de la que quede. Se manipularán los números y las cifras y todo “cuadrará” convenientemente para que la rentabilidad aparezca como por arte de magia. Si luego el tiempo y la realidad demuestran que esas cuentas eran mentira, dará igual, porque las obras estarán hechas.

Foto de Miguel Ángel Sánchez: tuberías que llevan el agua del Tajo hasta Ciudad Real, otro trasvase en marcha.

Decía que no era ésta la única posibilidad que circula por los despachos. El 12 de agosto pasado, la prensa informó de que barajaba “al menos tres alternativas de trasvase al Sureste“. Una era la del Tajo desde Extremadura; otra, la del Duero desde el Lago de Sanabria; y una tercera, desde el Ebropero en su tramo medio, en una zona sin regular entre Navarra y Aragón que se inunda sistemáticamente con cada crecida del río“. A ver, que va a ser que la toma la proyectan por Pradilla…

La verdad es que yo no me fío un pelo. Ni un pelo. Que todo se niega y se niega, pero ya sabemos lo que valen las palabras de muchos políticos, desgraciadamente. Ya le podemos ir poniendo velas a Santa Directiva Marco del Agua.

Sabiendo todo esto, y viendo que, además, siguen en marcha aquí mismo proyectos de trasvase como, por citar sólo algunos, el del Huerva, el del Jalón a Mularroya o el del Canal Xerta-Sénia (que sería otro tramo de avance del Ebro hacia Castellón: toma nota, amigo alicantino)… qué queréis que os diga: me da la sensación de que hoy, más que el Día Mundial del Agua, estamos celebrando el Día Mundial del Tubo Gordo. Que este día no sirve para otra cosa más que para que Boné y la cuadrilla se hagan la foto publicitando su plan de depuradoras (aunque no digo que el plan no haga falta) y para que recordemos que el Foro Mundial del Agua, que se acaba de clausurar en Estambul, ha vuelto a ser una pamemada incapaz siquiera de reconocer el agua como derecho humano. Cosa para la que, por cierto, tampoco ha servido la Expo’08.

Despertad, ferros…

Esta entrada fue publicada en Abracadabrantizaciones y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *