Educación para la ciudadanía aborregada, I

Hace poco, en el centro de salud de mi barrio, mientras esperaba turno para el médico de cabecera, me fijé en un cartel grandote con la típica pirámide de la alimentación sana y equilibrada. Lo ya sabido: en la base, lo que se debe comer cada día; en los escalones superiores, y hacia la cúspide, lo que se debe comer en cantidad inversa a la altura. O sea, muchas verduras, frutas, lácteos y cereales; menos carnes y pescados; esporádicamente grasas, embutidos y dulces.

Lo que me llamó la atención fueron las pequeñas pirámides que había en la parte inferior del cartel, con indicaciones precisas, que me recordaron la famosa campaña “cinco al día”, ésa que recomienda al personal ingerir diariamente cinco raciones diarias de fruta o verdura. Que ya me parece una pasada, porque si debo comer cinco raciones de eso al día, ya no me queda tiempo, ni hambre, ni ganas, de seguir todas las recomendaciones que se nos hacen desde otras instancias: beber mucha leche, sobre todo las cuarentonas; mucha agua, igual dos litros; etc. 

Bien, el caso es que esta campaña que digo que vi en el cartel era más completa:

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A ver: en total, pues, me sale que cada día debemos comer de cuatro a seis raciones de patatas, más dos o tres de fruta, dos o tres de verduras y hortalizas, dos a cuatro de lácteos, dos de pescado y dos litros de agua, más una cantidad indeterminada de cereales y de carnes, más dos veces a la semana legumbre y tres o cuatro huevos a la semana.

Ocasionalmente, embutidos, dulces y mantequilla.

No sé en otras casas, pero en la mía no tenemos el estómago tan grande. Ya sólo con las cuatro o seis raciones de patatas diarias tendríamos más que suficiente. El pescado, de vez en cuando se lo tendría que poner a mis chicos en bocadillo para el almuerzo, supongo (con unas patatas y un yogur, ¿no?); porque hay que comerlo dos veces al día, y alguna vez tendré que ponerles carne, digo yo…

Oigan, qué anchos se quedaron el que montó el cartel y el que lo mandó poner en los centros de salud.

Me dan ganas de encargarle al Instituto Aragonés de Estadística una encuesta sobre el grado de respeto que les merecemos los ciudadanos a nuestros mandamases, aunque adivino la respuesta.

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9 respuestas a Educación para la ciudadanía aborregada, I

  1. laMima dijo:

    Eso sí, deberían hacer una llamadita para definir el concepto “ración”, que ya sabes que es muy elástico.
    Lo mismo una patatica frita es una ración…o la patata entera con su mayonesa y su tabasco.
    Y luego pretenderán encima que no nos engordemos y tal..ñaque..

  2. admin dijo:

    Chica, la RAE dice que “ración” es la “parte o porción que se da para alimento en cada comida, así a personas como a animales”. Si ellos quieren decir otra cosa, que pongan otra palabra.

    Claro que podría tratarse de otra acepción, en concreto la que se da como sexta: “Medida arbitraria que adoptan como unidad los vendedores callejeros de garbanzos tostados, altramuces y frutillas secas, y a la cual fijan un precio determinado. ‘¿A cómo va la ración de azufaifas?’ ‘Écheme usted dos raciones de cacahuetes’ [sic; esto lo pone la RAE, no lo digo yo de coña]”. Pero dudo yo que sea aplicable, no sé; en el cartel, si te fijas, está el logo del Gobierno de Aragón, y esos no son “vendedores callejeros de garbanzos tostados, altramuces y frutillas secas”… ¿o sí?

  3. jio dijo:

    vamos, un pienso contnuo….

  4. Vale, yo venía a esta zona de comentarios a hacer una gracieta pero…
    después de leer el comentario que me precede mejor me callo ante la inteligencia popular, eso lo dice mi madre jajajajajaja

    Salu2 Córneos

  5. Que no es por criticar, pero que si hacen una sola pirámide y le ponen unas líneas que salen hasta el texto que explique qué es cada cacho pues igual se entiende mejor. Que menos mal que es tan solo una pirámide troceada en seis cachos, que si llega a ser una descripción de los órganos internos del cuerpo humano ese cartel parecería la noche de los muertos vivientes. Eso sí, poner muchas pirámides en un cartel, aunque sea la misma, queda muy cuco. Chic. Casual.
    Respecto al texto: qué pesados con los boliches. Si en lugar de

    • Carne
    • Pescado
    Dos raciones al día

    Ponen:

    Carne, Pescado
    Dos raciones al día

    Se arregla el asunto.

  6. admin dijo:

    Yo ya me olí que iba por ahí la cosa, señor Sonfór. Que habrían querido decir que lo de dos raciones era de carne o pescado; pero la cosa no cambia. No se puede comer esa salvajada. Eso es una burrada gorda. Y va y nos la recomiendan desde el Gobierno de Aragón, que se ve que no tienen nada mejor que hacer, o les falta capacidad de discernimiento y no saben lo que ponen ni pa qué y les da igual.

    Tiene usté razón en todo. Que el diseño tampoco es pa tirar cuetes. Pero una cosa le digo: los boliches son una variedad de judías secas que están buenismas. Pensé, al leer su comentario, que es que me las había dejado de contar en la relación de cosas que hay que comer al día… 😛

    bsitos

  7. admin dijo:

    En efecto, Jio y Javier: tol día en un pienso. O más bien en una patata. ¡Mecá, de cuatro a seis raciones diarias de patata! ¡Y eso, sólo pa empezar! Amos, que cada vez que lo leo…

  8. Badil dijo:

    Es fácil. Se prepare el siguiente menú: mariposas de olivas negras con chips de flor de loto acompañando terrina de foie-gras con pan de especias, de segundo pipas de girasol garrapiñadas con cuchara de crocanti de chicharrón y gelatina de trufa negra con piel de bacalao. De postre tarta de espuma de parmesano y tomate.
    De cena pechuga de canetón con sal de algas y zamburiñas vegetale, cuchara de huevas de trucha con pomelo rosa sobre tagliatelle de consomé al pesto
    Pa merendar un donuts, mismo.

  9. Inde dijo:

    El día en que a alguien del GobArag le entre el seso (que no hay que perder la esperanza, Alá es grande) me la van a poner de asesora en estas lides a usted, mi querida Badil, y esta tierra va a tener otro coló, que se lo digo yo.

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