Ecogilipolleces

Oigo por la radio publicidad de la “ecopóliza”: una compañía anuncia que si contratamos con ella el seguro de nuestro coche, plantan un árbol en nuestro nombre y nos dan un curso de ecoconducción.

Como dice mon mari, es la unión natural entre la ecología y el mundo de los seguros.

Y yo añado, al estilo de mi pueblo: si pega, pegote; si no, macerote; y si no, en el culo te echo sopas.

ecopoliza

Hace poco se compra mi padre una cajica de pañuelos de tela, y le sale una etiqueta gorda que le dice: “Ha comprado pañuelos de algodón. Hoy ha salvado un árbol”. En cuatro idiomas, se lo dice, además.

Bueno: al menos, lo que dice tiene sentido. Es una moñada, pero tiene sentido. Porque mirad lo que pone en los botellines de agua “Aquabona”:

‘Nuestros manantiales están ubicados en entornos naturales donde trabajamos para garantizar su sostenibilidad y la regeneración natural del agua de nuestros manantiales’.

Son todo palabras que suenan a natural, ecológico, sostenible, regenerador… Pero no tienen sentido. Y además te las dice The Coca-Cola Company, así que ya te descojonas del tó.

También nos dicen lo siguiente:

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Anda y que se los lleve un tsunami, hombre.

No está de moda lo verde: está de moda lo moña. Los detallitos moñas que te hacen sentir que haces algo, que con eso ya has cumplido. A las empresas les viene de fábula; y al Estado, ni te cuento.

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8 respuestas a Ecogilipolleces

  1. Miguel dijo:

    Lo moña por desgracia hace mucho que se lleva en todos los aspectos, no solo en el ecológico. En las escuelas de marketing debe ser una asignatura, “tácticas para ser bien atontao”. Una vez estando de reparaciones en una empresa cayó por allí un comercial de la Porsche con coche incluido pa que lo probara el dueño del garito. El coche solo tenía dos plazas y se fuerón el jefe y su novia dejándo alli al comercial. Yo al verlo algo perplejo y descolocado porque le embolicaron para irse con el coche solos (eran profesionales del embolicamiento, lo sufrí en mis carnes), le quise dar conversación: “¿Y este coche cuesta mucho?”, “Lo de menos es el coste, lo importante es que es un concepto muy divertido” ánte semejante pepada ya no le dí mas conversación (el coche costaba 75.000 €).
    Transcurridas mas de dos horas aún no habían llegado y el tio estaba ya hecho pus, nervioso, sudoroso… y le dije “pues tenías razón, si que debe ser divertido a juzgar por el ratico que llevan” y me fui de alli.
    Luego supe que tardaron cerca de tres horas en volver y que encima pidieron la prueba pa entretenerse y pasar un rato, sin ninguna intención de comprar.
    Es lo único que puedo decir bueno de la pareja de timadores, que chulearon durante un rato a todo un montaje idiota. Lo cachondo es que estos mensajes moñas y sin sentido conectan con gente de cualquier estrato social, lo que digo yo siempre, el ser humano está tonto.

  2. Lo de la ecopóliza lo bueno que tiene es que además de contribuir a la salud medioambiental del planeta te da suerte y te toca más la bonoloto. Mire la cantidad de tréboles de cuatro hojas que tiene. Lo menos cinco bonolotos seguidas te tocan.

  3. admin dijo:

    Se joda el comercial del Porche, oiga. En efeto, un atontao.

    Harry, es lo que tienen las fórmulas. Que la ecopóliza es una fórmula, fíjese.

  4. La medievalista Régine Pernoud, en su libro «Para acabar con la Edad Media» contaba que algún alumno se le acercaba diciéndole que no comprendía cómo en la Edad Media todo el mundo andaba tan temeroso de Dios, del infierno y de todo eso, que cómo era posible que hubiera tanto creyente en esa época, y ella les comparaba esa fe religiosa de la Edad Media con la idea de la salud en el siglo XX, esa cosa de cuidarse, hacer joging y todo eso, que es algo que no se discute. Eso lo decía en 1977, así que mire si ha llovido. ¿Sabe a lo que quiero ir con esta parrafada anterior, verdad? Junte la fe religiosa de los medievales con la salud y ¿qué resultado le da? ¡Pangea! ¡La Tierra Madre! ¡La carta del indio americano premedioambiental y la lluvia amarilla! ¡To junto!
    (Que me disculpe laMima si me lee, que sé que le gusta el libro de La lluvia amarilla y así lo dice en su blog. A mí me lo dejó hace años Nianankoro, yo me lo leí pensando que iba a ser un libro guarrete y luego resulta que no sale más que un abuelo ahí en un pueblo. Al menos es corto).

  5. laMima dijo:

    Harry, Harry….pues a mi me ha parecido chulísimo (y tristísimo, si) ese libro. Y cuidao, que igual Inde se le molesta también, que Llamazares le prologó la reedición de Jánovas….ays…. Afortunadamente no tiene mucho que ver con fe religiosa ni con los medievales porque esa mezcla que usté dice es explosiva,..ná que ver con el final de Andrés en Ainielle. QUite, quite.
    Que bueno lo del Porsche, realmente era divertido jejejejjej…mencanta que les tomen el tupé a los pijaítas esos.
    La utilización del concepto “ecológico” está empezando a ser ya una tomadura de pelo y lo jodío del asunto es que al final ha desvirtuado su, digamos, esencia. La gente parece tranquilizar su conciencia con esas chuminadas y a otra cosa. No hay negocio mejor. Te tomas un botellín de agua, y te dices “definitivamente creo en respetar el medioambiente” y duermes como un niño. Vaya que sí.

  6. admin dijo:

    A mí me gustó mucho el libro en su día, y Llamazares me cae mu bien porque además se portó conmigo como un señor. Oye, me pasaron su teléfono y lo llamé sin conocerle de nada:

    “Hola, ¿Julio Llamazares? Mire, que he escrito un libro sobre Jánovas y me gustaría pedirle a ver si usted me querría escribir un prólogo…” Y el tío va y me dice: “Encantado de la vida. Envíame el libro y te lo escribo en cuanto pueda. ¿Qué hacen Emilio y Francisca, qué tal va esa historia…?” Y se lía a preguntarme por todos. Flipé.

    Tendré que volverme a leer “La lluvia amarilla”, a ver qué pienso ahora, aunque supongo que me seguiría gustando. Ainielle se convirtió en un lugar horrible después del éxito que tuvo aquel libro, subía mogollón de gente a verlo como hace ahora el personal, que se ha convertido en una moda, con los libros famosos, que es ir de peregrinación a visitar los lugares que se citan en las novelas. Pues en Ainielle ya se hacía hace veinte años. Pero el libro me gustó mucho en su día, sí.

  7. Nianankoro dijo:

    Oiga Harry, que es que no me lo imagino a usted en Ainielle, que ya sabemos que rural, lo que se dice rural, usted no es. Por eso a los rurales hasta la ceja nos emocionó esa tristeza del protagonista de “La lluvia amarilla” -y tiene razón, que el título quizá no sea lo mejor-. A lo mejor debería usted dormir solo una noche en uno de esos parajes desiertos en los que parece que se pueden ver las sombras de sus antiguos moradores.

  8. admin dijo:

    Quite, quite, Nianankoro, que se nos queda ahí el Harry clavao del susto…

    Además, imposible que estuviera solo: ya le digo que aquello es, desde hace lo menos veinte años, un lugar de peregrinación, un no parar de gente que dice huy, Ainielle, fíjate qué triste y qué todo. Ahora que no queda ni dios, se pone de moda. Cájcatela. Aun asfaltará la DGA la carretera, y todo, cualquier día.

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