La piscina

Se nota que he llegao con ganas de escribir después de tantos días, ¿eeeehh?

Nada, pues que he visto el post de Miguelgato con las fotos de los chicos bajo el agua de la piscina de Tauste, y me han dado ganas de contar que lo mejor de los cuatro días que hemos pasado en el susodicho pueblo, que es el mío, ha sido el simple y maravilloso hecho de tirarme al agua de cabeza en la piscina. ¡¡Ajjjjjjj, qué gustoooooo!!

Llevaba siiiiiglos sin. Los últimos veranos me los he pasado dentro o junto a las piscinas de niños, con el agüica a la rodilla como mucho; y si me metía a alguna grande, no me atrevía a tirarme de cabeza porque una vez, hace la pera de años, se me ocurrió hacerlo en la de mi pueblo en el 1,70 y me di tal porrazo en la mollera que me quedé como estoy. Así que desde entonces sólo me tiro en los 3 m, que era donde me tiraba desde niña sin problemas…

Quinito también ha disfrutado lo suyo: “¡Mamá, que he tocado el suelo!”. Bucea como un pez y para él esas profundidades son toda una aventura. Doble gozada, pues.

El problema eran las noches. He dormido mal y me acudía al magín una de las imágenes más terroríficas de mi infancia: la de esa enorme piscina, vacía o con un poco de agua en el fondo. Miren, que lo estoy escribiendo y se me eriza el vello, es que no puedo con esa estampa. Y si le añadimos la boca redonda que había (al menos, cuando yo era niña) en la pared del fondo de la piscina, por donde salía el agua para llenarla, es que el estómago se me vuelve del revés… Buf, tarea para sicólogos.

Ah, y una curiosidad final, otro misterio insondable: los precios (¡caros!) de la piscina son 3,47 € la entrada de adulto y 2,21€ la de niños de 4 a 9 años. Parecen precios hechos ex profeso para hacer la puñeta, sobre todo a la moza de la taquilla. Sugerencia p’al año que viene: ¿no podría ser 3,50 los unos y 2,20 los otros?

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3 respuestas a La piscina

  1. laMima dijo:

    Nunca he sabido tirarme de cabeza maña, me daba unas tripadas de órdago así que “lo dejé”.
    Ahora me consuelo cuando oigo esas campañas que piden prudencia por las posibles lesiones pero…no, me da envidia.
    Una de las cosas por las que empiezo a sentirme mayor es que ya no me tiro a la piscina, bajo por las escaleras. Jur. Eso cuando puedo claro, que yo sigo con el agua al tobillo en el charquito la mayor parte del tiempo. ¡Ays!
    Lo de los precios es coña ¿no?, pobre taquillera, si.

  2. Miguel dijo:

    Mima, ¿Has probao a tirarte de bomba? es un antiestress que no veas y es de facil ejecución, pero no tiene gracia si no hay nadie abajo pa bombardear.
    Digo Mari ¿y el trampolín? aquello si que era un alarde de poco sentio y sin embargo poca gente se accidentó. Eso lo ponen ahora y sobrecargas urgencias.
    También estaba el desague a pelo, un agujero de palmo de diametro succionando tol dia y que a mas de uno casi lo mata haciendo ventosa.
    Le diremos tu sugerencia a Fernando Royo que es seguramente quien decida precios a ver a que obedecen esas cantidades tan exactitas.

  3. admin dijo:

    Pues precisamente porque había trampolín es por lo que es tan honda la piscina; si no, nos habríamos abierto la cocota. Peazo trampolín que había, oigan. Del alto también llegué a tirarme muchísimas veces: eso sí que era una soberana gozada, ya ni lo recordaba. Y en el pequeño, los críos nos dimos hostias sin cuento, aunque, que yo recuerde, todas leves.

    Otra historia era la del desagüe, sí. Fíjate si me acuerdo bien de eso que hasta a Quinito le avisé, por si acaso: “Supongo que ya lo habrán protegido y estará con rejilla o lo que sea; pero, por si acaso, si tú ves un agujero en la pisci, ALÉJATE O ME TE COMO”. Más o menos le vine a decir.

    Me fijé y sí, está arreglado: ahora es cuadrado y tiene una rejilla, pero igualmente me sigue dando pavor.

    Y lo de los precios… pues bueno, mejor si los ponen normales, ¿no? Que yo soy del pueblo y no me asombro de nada, que ya sé que somos muy particulares. Pero los de fuera supongo que fliparán, no me digas…

    Mima, sigue la recomendación de Miguel: yendo con niños, a las mamazas se nos permite todo, jejeje.

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