Los niños gordos y el alarmismo

Lo leí en el Heraldo de ayer, aunque si buscan en Google verán que aparece el mismo titular, aproximadamente, en todos los periódicos:

Uno de cada cinco niños tiene exceso de peso, tasa preocupante para los expertos.

Se trata de un estudio realizado por el Programa Thao-Salud infantil y la Fundación Española de Nutrición, según el cual esa cifra “preocupante” no se debe a una mala alimentación, “sino a que los menores cada vez hacen menos ejercicio físico”.

“El estudio […] señala que el 9% de los niños españoles entre 3 y 12 años sufre obesidad, y otro 11% padece sobrepeso”.

Hasta ahí, la verdad es que las cifras no parecen tan preocupantes. Un 9% de niños gordos no me parece una cifra salvaje. En la obesidad también hay grados, por cierto muy estrictos según los pediatras. Y lo del sobrepeso es, simplemente, que no estás en la cifra exacta de tu peso ideal. Eso tendrá que ver con la imagen (también nos culpabilizan luego de que le prestamos demasiada atención a eso y provocamos anorexias y bulimias), pero no con la salud.

Me gustaría saber, por cierto, cuántos niños hay por debajo de esa cifra ideal, y que un estudio analizara qué consecuencias tiene eso, y a qué se deben.

Sólo de estos datos escuetos, me apetecería comentar un torrente de cosas (apunto nada más que una: las cifras de colesterol alto y de diabetes infantil ¿se dan sólo entre niños obesos? Porque yo no veo comer guarradas más que a los niños flacos: una madre de un niño que no come nada es feliz si ve a su hijo zamparse un bollycao; una madre de un niño obeso está, por lo general, tan obsesionada con el “problema” de su hijo que no le da bollería más que en los cumpleaños y fiestas de mucho chispún).

En fin, el caso es que si me lío me saldría un post larguísimo. Eso, sólo con los dos primeros párrafos del artículo. ¡Pero es que ocupa casi una página entera, y con mucha historia que comentar! Así que seré telegráfica:

–Se afirma que hay que “hacer frente al sedentarismo los fines de semana que imponen los juegos con las nuevas tecnologías”. Y es que, en fin de semana, “se dedica menos de una hora al día a hacer ejercicio y hasta un 43% reconoce no realizar ninguna actividad o deporte los sábados y domingos”.

A mí, que un 57% de los niños haga ejercicio los fines de semana me parece más bien una buena noticia.

–En el fin de semana, “un 35% de los niños pasa frente al ordenador entre media hora y tres horas; y un 44,8% dedica ese mismo tiempo a jugar con la consola, también en el conjunto del fin de semana”.

Nuevamente, que menos de la mitad de los niños pasen, como máximo, seis horas entre sábado y domingo repartidas entre ordenador y consola, pues no me parece la gran salvajada. Igual es que soy una salvaje de madre… pero no creo que sea para mesarse los cabellos porque sean dos los días en que “los menores dedican más tiempo a disciplinas sedentarias (¿?) relacionadas con las nuevas tecnologías”.

–Debido a ello, “los responsables del estudio recomiendan a los padres que ‘aprovechen los fines de semana para pasear o hacer algún deporte, como nadar o correr, para que los niños lo vean como algo normal y lo integren en su vida'”.

Los fines de semana tienen 48 horas. En principio, los niños pasan unas 20 durmiendo. El hecho de que seis, como máximo, las criaturas las pasen jugando con el ordenador o con la consola (y eso, según el estudio, menos de la mitad de los críos lo hace), no impide hacer deporte, además, en las otras 22. 

De hecho, es que lo hacen. Según afirmaba en agosto en Monzón la misma Fundación Thao que es coautora del estudio, “el 75 % [de los niños] lo practica [algún deporte] el sábado, el 50 % el domingo, y más de la mitad, ocupa espontáneamente la calle y los espacios públicos para jugar”.

Ya estamos otra vez. Bucea uno por la web, empujado por la curiosidad, y le salen cosas… pues eso, curiosas. No encajan los porcentajes de lo dicho en agosto a lo que se dice ahora. Y, además, en ese mismo artículo que acabo de enlazar se llamaba la atención “sobre un tercer factor de suma importancia en la batalla [contra la obesidad]; el control del estrés”, por lo que, se concluía, “lo importante es la conjunción de una buena alimentación, el ejercicio y la tranquilidad”.

Ay, que ya me estoy agobiando: ¿ejercicio o tranquilidad? ¿hay que hacer ejercicio tranquilo? A ver si estoy jodiendo a mi hijo con el kárate y el waterpolo…

Por cierto: mi hijo va a nadar los lunes, miércoles y viernes; a kárate, los martes y jueves; a waterpolo y ajedrez, los sábados. Y está gordo (según su pediatra; según yo, lo que está es fuertote. Claro, soy su madre). Pero es que tiene un saque que no hay forma de taparle la boca… ¡Y no sabe lo que es un bollycao! Su pediatra me insiste en que le compre una comba… Ah, pero no le tengo que provocar estrés.

Yo ya no sé por qué cosa debo sentirme culpable (aunque está claro que tendría que sentirme culpable por algo): por que esté gordo, por obligarle a hacer demasiado ejercicio, por atiborrarle de extraescolares y no dejarle tiempo a su imaginación, por dejarle en paz un rato jugando sentado(¡sentado!) a cualquier cosa o por dejarle que enrede con el ordenador. Consola, de momento, no tenemos. Tele, sí. Y las series y pelis de dibujos le molan, eso también.

Ya me está saliendo otra vez un post demasiado largo, perdónenme. Me disparo. Y aun así, no me resisto a dejarles algunas perlas espigadas sobre el mismo artículo en otros periódicos, y, como colofón, un par de curiosidades sobre el estudio y sus autores:

1.- En el artículo que sobre el tema publica la página de la COPE, y pese a que en el del Heraldo (y en otros muchos medios) se afirmaba lo contrario, uno de los autores del estudio afirma que la culpa la tiene el deterioro del tipo de alimentación, la sobrealimentación, las comidas con calorías vacías o la poca atención que se presta al desayuno. El sedentarismo también, pero aparece como cosa menor.

Aclárense, oigan, que nos tienen mártires.

3.- En el artículo de El País aparecen nuevos factores:

“Las prisas de los padres, el hecho de que a los niños se les lleva en cochecito a todas partes y la pérdida de habilidades culinarias en familia son algunos de los factores que influyen. También la falta de sueño. Dormir poco es un factor que predispone a la obesidad y el sobrepeso, dice Rafael Casas, Director y Coordinador Nacional del Programa Thao”.

A ver, cuántos llevamos: mala alimentación, sobrealimentación, desayunos pobres, poco deporte, estrés, sedentarismo, poco sueño, uso de los carritos, no saber cocinar, prisas de los padres… Joer, como le sumemos lo de que, según parece, a los niños los crían los abuelos…

¿A qué espera el Estado para quitarnos A TODOS la custodia de los hijos?

2.- En el artículo que publica La Razón se afirma lo siguiente:

“Más grave es aún el problema de la obesidad de los niños de tres a cinco años. El 7 % de ellos sufren problemas de sobrepeso, pero es que el resto presenta a menudos hábitos poco o nada saludables. Una vez más, la dificultad reside en la falta de ejercicio físico. A los pequeños de estas edades les cuesta mucho realizar cualquier actividad que comporte levantarse de la silla. A esto se tiene que añadir que la mayoría de menores de cinco años casi siempre van de un lado para otro con el cochecito, por lo que su actividad física resulta mínima.”

Yo me muedo mueta. ¿Estos señores es que no tienen hijos? ¿Cómo que a los niños de 3 a 5 años les cuesta mucho realizar actividades que comporten levantarse de la silla? ¡Lo difícil es hacer que se sienten, coño!

Y lo de que van todo el rato en el cochecito… es que es pa enmarcar. En cuanto saben dar dos pasos, hay que reñir con ellos para que acepten ser llevados en el carrito; con tres, cuatro y cinco años, eso es directamente imposible.

(Por cierto que, según esa regla de tres, los bebés de meses, todo el día en el carrito y sin hacer nada de ejercicio físico, tendrían que estar directamente como pa no caber por las puertas.)

Finalmente, otra vez no me parece tan grave la cifra de un 7% de niños gordos (no sabemos cuánto de gordos).

3.- La mayoría de los artículos que recogen la “noticia” en la web coinciden en que, en esto de la obesidad infantil, vamos cada vez a peor. Lo que me lleva a pensar que, si después de varios años, varios, que llevamos implantando programas de educación y prevención y difusión y concienciación, seguimos yendo a peor, mejor dedicábamos a otra cosa los recursos que se invierten en esto, ¿no?

4.- Por fin, la curiosidad sobre los autores del estudio: la Federación Española de Nutrición, la FEN, cuenta, según Eumedia, “con el apoyo de 22 patronos, entre los que se cuentan algunas de las grandes empresas de alimentación, encabezadas por las del sector lácteo y el vitivinícola, pero también otras como Electrolux o el Grupo Hospitalario Quirón, reflejo de que se trata de un sector multidisciplinar, y se anuncia la incorporación de dos o tres más, como Cerveceros de España”.

Añado yo, porque lo veo en su web bien aparente, que también cuenta con el patronazgo de MacDonalds, Coca-Cola y Telepizza. Para que luego nos vengan dando lecciones sobre alimentación saludable.

Claro que en su web se afirman cosas curiosas sobre el concepto de alimentación saludable. Véase, si no:

“Curiosamente, hasta hace poco tiempo se pensaba que el objetivo de la nutrición era la salud. Sin embargo, sabemos hoy que no es éste el único. Comer es también un placer y la resultante de una riquísima herencia socio-cultural como son los hábitos alimentarios.

Pero desgraciadamente el interés actual por la alimentación presenta, también, aspectos menos satisfactorios. A su alrededor ha surgido toda una serie de falacias […] que en muchos casos son gravemente peligrosas para nuestra salud. Por ejemplo, en muchas ocasiones parece haber interés en poner de relieve las cualidades de los llamados alimentos naturales o completos en oposición a los industrializados.

Esta oposición es falsa […]. Pero, además, los alimentos correctamente industrializados tienen un valor nutritivo no inferior (y en algunos casos superior) a los llamados “alimentos frescos””.

Para mí, qué quieren que les diga, la susodicha Fundación Española de Nutrición ha dejado de tener crédito en absoluto. No me interesa que se preocupe de la nutrición de los míos tratando de convencerme de que los productos industriales son superiores a los “llamados” frescos, añadiendo, además, entre sus patrocinadores a MacDonalds, Cocacola y Telepizza.

Eso, sí, me joroba que me vengan dando lecciones.

Otro impulsor del susodicho estudio es la Universidad San Pablo de Madrid, de la CEU, organismo muy católico y conservador fundado por Ángel Herrera Oria, quien también fundó la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y fue presidente de Acción Social Católica.

La Universidad San Pablo – CEU dice que “quiere unir la formación excelente de sus alumnos con una formación completa en los valores más genuinos del humanismo cristiano”, y que se fundó “para formar humana y profesionalmente a los futuros dirigentes de la sociedad española”.

Su decano es Gregorio Varela, quien también preside la Fundación Española de Nutrición.

A mí todo esto me está empezando a dar vértigo. Madre mía, qué mal rollo…

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17 respuestas a Los niños gordos y el alarmismo

  1. Visto lo visto, lo mejor será darle cincuenta euros al niño y que se compre lo que quiera para comer. La naturaleza es sabia: solo hay que esperar que cambien las modas y que nos digan que lo mejor para alimentarse son las fritangas. Llegará.

  2. Miguelgato dijo:

    Llevo años diciendo (y dije hace poco) que existe un contubernio, lo que pasa es que no se analizarlo tan bien como ti (bueno, ni tan ni de ninguna manera).
    El dato del Varela este si que es preocupante, si.
    Por cierto, a Quinito vete diseñándole un traje como el de “Espórtacus” para que vista acorde a sus futuras cualidades.

  3. laMima dijo:

    Largo y jugoso. Para repasarlo con calma.
    De momento déjame decirte un par de cosas: creo que al cole de mis hijos van unos 800 críos. Sinceramente los hay de todos los volúmenes y no tengo para nada la sensación de que haya un porcentaje mayor de gordos. Como lo veo.
    Dos: oye ¿que perolos es eso de las “calorías vacías”?
    Y voy a añadir otra más: la mayor parte de los bollos, chocolates y mandangas esas colesterolosas se la comen siempre los flacos, eso es una verdad como un templo. Y eso lo sé desde hace más de cuarenta años. ¡Vamos!.
    Que agobio hija, que agobio.

  4. laMima dijo:

    Sepas que nada más darle a la tecla “submit” tras el comentario anterior me ha aparecido en la pantalla un “test de peso ideal”…va a ser que Miguelgato tiene razón….¡el contubernio!

  5. La del Cuídate dijo:

    Ya lo hemos comentado, pero no me resisto a dejar constancia de lo hipócrita que es esta sociedad de la información. Me alegro de que hayas rascado un poquito en el tema y de que lo hayas hecho de forma tan clara. Y ya ves, al final… ¡¡con la iglesias hemos topao!!

  6. Santi dijo:

    Doña Mari, no se preocupe, que el músculo pesa más que la grasa.
    Por eso, en una báscula su hijo de usted, se pasará del percentil, pero no por sobrepeso.
    No ceje usted en los buenos hábitos, pero recuérdele a su hijo de usted, que hay que tener cuidado, que el deporte es malo y, al aire libre, es incluso peligroso.

  7. Badil dijo:

    “Recientes estudios revelan”…… ha sustituido en la actualidad aquello de “ërase una vez”.
    Se podría hacer une estudio de los 100 estudios más estúpidos y sus más estúpidas conclusiones. Y habría tortas para el premio.
    Según mis estudios, en los paises africanos donde no tienen que comer no hay ni un puñetero obeso. Fíjate lo saludables que están.
    Total para qué quieres un hijo saludable si según los estudios cuando vaya al instituto solo deberías meterle en la mochila condones , tabaco y papel de líar
    Total que más te da meterle el bollicao.

  8. admin dijo:

    Harry, lo que pasa es que las modas nos cambiaron hace poco. Hasta el otro día primaba aquello del “dame gordura y te daré hermosura”. Y si un día vas al pueblo y una abuela te dice que te ve muy guapa… horror, eso quiere decir que estás más gorda.

    Pero eso de que la Naturaleza es sabia, pos creo que es verdad. Conozco muchos casos cercanos (lo que me induce a pensar que será cosa habitual también por ahí) en que los críos parece que primero se ensanchan para luego estirarse; o sea, que van acumulando material para cuando les va a tocar el estirón, y así tienen de dónde sacar. ¿Los estudiosos éstos han estudiado cómo va el mecanismo del crecimiento de los moñacos? Juraría que, de una semana para otra, miden al mismo niño y les salen cifras completamente diferentes: hala los porcentajes a escaparrar.

    Migelgato: el contubernio consiste en ganar pasta a cualquier costa, sobre todo si la “costa” es para otros. A mí me habría parecido natural que una Federación Española de Nutrición se hubiera preocupado por la calidad de lo que se nos vende. Y que, por ejemplo, hubiera puesto el grito en el cielo por el hecho de que no se etiquetan los transgénicos como tales. No es mucho pedir, ¿no? A los fabricantes les obligan a poner lote, fecha de caducidad, calorías, proteínas, grasas, hidratos de carbono, ingredientes… todo perfectamente detallado (o así). Pero no es obligatorio decir si un producto está hecho a base de transgénicos o no. Pues cada uno es muy libre de confiar en los transgénicos o dejar de confiar, pero al menos que nos dejen elegir… Pues no, eso no parece ser de interés. La pela es la pela. Y el tema de la salud sirve para ocupar titulares, pero no para que se ocupen de ella en serio en según qué cosas los que alardean de hacerlo.

    Estoy harta de que nos culpabilicen por todo al tuntún, la verdad.

    Mima, las calorías vacías son las que se come la gente que luego tiene la cabeza ídem. Me temo.

    La del Cuídate: no, si estaba claro que tenía que aparecer por aquí “la Iglesias”, jejeje… 😉

    Santi: mi hijo está estupendo, sano y feliz. No para quieto un momento, y eso debería verlo el pediatra, porque tampoco para en su consulta. Y el deporte… pues yo también lo veo un poco asín. Como ejercicio, le viene de perete; pero se le está metiendo un afán competitivo, una obsesión por ser el primero y el mejor… que luego igual acaba por estar cachas, todo fibroso él, y su pediatra nos felicita, pero seguro que entonces viene el sicólogo del cole y nos machaca porque le hemos imbuido unos valores poco solidarios, lo hemos convertido en un egoísta y hasta en algo que suene a insostenible, vaya usted a saber. Algo mal haremos, seguro.

    Badil, hija: como siempre, das en el clavico. Esto es un cuento… pero lo malo es que encima está mal contao. Pasao mañana, en cuanto les dé por comercializar algún rollo más rentable que el de ahora, cambiarán los parámetros y entonces igual atacan a los flacos. Vaya usted a saber. Los “recientes estudios” apuntarán hacia otro sitio… y hala, nos tendremos que culpabilizar por otros motivos.

    El caso es tener ciudadanos acojonaos. Como ahora lo de la religión va de capa caída, y lo del pecado da risa, pues la presión la van metiendo por otros factores. I punt.

  9. He leido atentamente tu post y encuentro muy acertados tus comentarios y opiniones. Me gustaría solicitarte permiso para usarlo en nuestra web (www.gordos.org ).

    Felicidades

  10. Y luego viene lo de los test psicotécnicos, que le orientarán sobre las carreras que deberán estudiar sus chicos según las aptitudes. A mí me salió que tenía muchamente desarrollada la cosa de la percepción tridimensional, que valía para escultor o arquitecto, y mire.

  11. elbarzal dijo:

    Tengo una teoría al respecto de estudios como ése. Los encargados de propagarla y, teóricamente elaborarla de acuerdo con principios científicos, primero deciden cuáles serán las conclusiones. Eso lo hace siguiendo criterios del tipo: “vamos a culpabilizar a los padres de lo mal que están sus hijos por su culpa y desidia”. Una vez decidido éso, acuerdan cuáles serán las conclusiones del mismo estudio: que hay sobre peso infantil y en qué porcentaje, que la culpa es del sedentarismo que promueven los padres por comodidad, que los padres no hacen suficiente deporte y por eso los hijos tampoco (nunca vi a mi madre hacer deporte, ¡por alá! y yo una cosa u otra siempre he hecho). Después de haber decidido las conclusiones adecuan a las mismas supuestas muestras y porcentajes ficticios. Bueno, no sé si exactamente sigue ese orden y método, pero no creo que diste mucho. Viene a ser como aquel dicho que tanto me gusta recordar cuando ves el plumero al despropósito informativo: “que la realidad no te estropee una buena noticia”. Sí, las conclusiones se las inventan de antemano. Fijo.
    En fin… Seguro que hay motivaciones económicas, hay que indagar. Y lo que está claro es que hay motivaciones morales e ideológicas: culpar, culpar, culpar y seguir culpando a los padres.
    Estoy con Inma. De los 25 niños de la clase de mi pequeño no he visto ni un sólo obeso. Hay críos más flacos y más fuertes, (sólo faltaría que todos tuviéramos pesos uniformes, mentes uniformes, aspiraciones uniformes???, qué miedo). Pero chicos con sobrepeso visible ( el rollo del percentil ha hecho mucho daño, que cada crío tiene la constitución y las necesidades corporales que tiene, leñe!) creo que en los últimos años, en el cole de los míos, he visto uno, o dos a lo sumo.

    Con esos estudios hay que hacer como con los de las Universidades de Masachussets, o de Nebraska que cada dos por tres nos llegan por la tele sobre la incidencia del periquito en el cambio climático y cosas así. Vamos, que pasando.
    (Me he pasao de largo con el comentario, again!! sorry. Yo es que también me lanzo y no me paro)

  12. admin dijo:

    Por supuesto, Héctor: encantada y gracias.

    Harry, pues menos mal; a un amigo mío, con 12 ó 13 años, le salió como resultado, en un test de personalidad que nos hicieron en el cole, “amorfo”, y lo hundieron para siempre.

    Barzal, mi marido dice lo mismo que tú: Hola, vengo a encargarle un estudio estadístico; Ok, dígame qué es lo que tiene que salir. Los ciudadanos culpables y con mala conciencia, y a ser posible, además, asustados, son cojonudos para gobernar: se dejan hacer de todo, y con la boquica callada, que el primer culpable de todos nuestros males eres tú. Véase, como ejemplo ferpecto, la carta premiada en el XL Semanal de ayer domingo. Impequeibol.

  13. Inde, le digo que me ha convencido tanto la carta que he decidido dejarlo todo y que tomo los hábitos este miércoles. Así está la cosa.

  14. admin dijo:

    Harry, ¿qué hábitos? ¿Los sanos? ¿Va usted a dejar de fumar?

    ¿O es que en el mercadona venden habitos además de habitas, y se los va a tomar usted con jamón, en una efusión de algo?

  15. Anda, que me he liao de semanal, que yo me refería al del Peich. Madre mía que mantecao llevo…

  16. admin dijo:

    Arfs, menos mal. Susto me había dao, oiga…

  17. He encontrado tu artículo Los niños gordos y el alarmismo | El blog de Inde cuando estaba buscando diabetes infantil el Saturday. TRATAMIENTOPARALADIABETES. C O M tiene articulos de la misma tematica, estan muy bueno tambien.

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