Mi médico

Se llama Luis Andrés Gimeno Feliu. Atiende en el Centro de Salud San Pablo, que es el de mi barrio. Tiene una paciencia de santo, es amabilísimo, muy competente y transmite confianza.

(Qué importante es para nosotros, la gente, el hecho de que tu médico te transmita confianza. No sé si ellos mismos se dan cuenta de hasta qué punto lo es. Pasa como con los maestros: ver que tus críos adoran a su maestra –en mi caso, son dos mujeres– y que en el día a día tú misma adviertes que ese cariño está plenamente justificado, es algo impagable.)

Estos meses pasados, que he andado pachucha y preocupada porque no acababa de terminar de estar pachucha, he constatado que tengo mucha suerte de tener ese médico tan atento y comprensivo. Le estoy tan agradecida que llevaba ya días queriendo dedicarle un post así sólo para decirle eso, que gracias.

Pero resulta que lo comento con Manolo, que además de ser mi primo y mi amigo de toda la vida (tenemos la misma edad) es médico en Ejea, y al saber su nombre me dice: “¡Ah, pero es que ese tío es muy bueno!”. O sea, que encima es un profesionalazo.

Echo una googleada, cómo no, y me encuentro con que, además de todo lo dicho, va y resulta que mi médico pertenece a un grupo de trabajo de atención primaria al inmigrante dentro de la Sociedad Española de Médicos de Familia y Comunitaria (SemFYC). Y me digo: claro.

Leo y releo enlaces, y descubro que este tío (Luis Andrés Gimeno Feliu: es que quiero repetir su nombre) dice con sencillez y llaneza un montón de cosas que deberían hacer reflexionar a esa gente que a menudo te encuentras haciendo gestos de fastidio en las salas de espera cuando ven, junto a ellos, a mujeres con pañuelo, negros, chinos o a cualquier persona por cuyos rasgos adviertes que no son precisamente nacidos en Fuentes de Ebro.

He localizado una especie de “encuentro virtual” con él en diariomedico.com en el que dice cosas como estas:

Cada vez hay mayor evidencia de que los inmigrantes hacen un uso menor del sistema sanitario de lo que les correpondería (al menos ajustando por edad y sexo).
En nuestras investigaciones hemos comprobado que los niños inmigrantes consumen de media la mitad de fármacos que los autóctonos y los adultos un tercio.
También hemos comprobado una frecuentación a las consultas de AP un 40% menor. Es un área de investigación apasionante.

Cuando se le pregunta cuál es la razón de la percepción de los sanitarios de la ‘gran frecuentación’ de los inmigrantes a nuestro sistema sanitario, “aun habiéndose difundido información basada en estudios que desmonta tal apreciación”, responde:

Realmente desconozco el motivo por el que se han dado estas percepciones. Varias ideas (subjetivas completamente):
– miedo a lo desconocido: la realidad de la inmigración en España se nos ha presentado en los últimos 10 años y muchas personas no se sentían preparadas para ello
– Búsqueda de lo exótico, lo novedoso, presentar lo anecdótico como general… (pasa con muchos otros aspectos sanitarios y no sanitarios)
– actitudes de rechazo hacia el “pobre”, el “distinto”. Muchas veces actitudes racistas y clasistas se confunden
– búsqueda de un culpable… si tengo la consulta saturada podemos inconscientemente culpar de ello al inmigrante (o al anciano…) en lugar de valorar nuestra responsabilidad o la de los recursos del sistema sanitario. Si la inversión en Sanidad y en Atención Primaria fuera mayor, estas situaciones quizá se darían menos.

Y añade otro detalle que también debería darnos qué pensar: considera que los inmigrantes tienden a una menor medicalización, “un aspecto en el cual quizá nuestra ‘cultura’ ha exagerado algunos aspectos haciendo perder autonomía y autocuidados a los ciudadanos”.

Doctor Gimeno Feliu: qué contenta estoy de que usted sea mi médico.

[Sobre ese supuesto problema de los inmigrantes y la atención sanitaria, hay más información aquí y aquí, entre otros muchos sitios web interesantes que nos convendría visitar para desterrar prejuicios absurdos. Aquí, además, se da la medida del excelente trabajo que realiza este doctor que para mí ha pasado a ser –como ven, por sobrados motivos– una persona admirable. Este es su día a día.]

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9 respuestas a Mi médico

  1. anagadner dijo:

    Pues que suerte tiene este señor médico de tener pacientes como usted, que le valoran y encima lo proclaman.¿cuántos médicos habrá que serán parecidos y lo único que recibirán a cambio de sus pacientes”nacionales” serán bufidos?

  2. laMima dijo:

    Suerte tienes tía, con la cardo que tenemos nosotros. Ays. Al menos tenemos la suerte de verla poco.
    Anagadner, que ya sabe usté que Inde lo dice tó muy claro.
    Por cierto, ¿a que espera usté para abrirse blog?, ande anagadner, no se haga de rogar.

  3. Javier dijo:

    Yo lo tengo también de médico y la verdad es que es muy atento. Lo he visitado algo este año (no lleva mucho más) por una baja por fractura de la pierna y me pasó e imprimió sitios de internet para hacer ejercicios. Muy majo el hombre.

  4. admin dijo:

    Siejque en el barrio estamos de lo mehó. ¡Viva el Gancho!

    Anagadner, suscribo la instancia de LaMima.

  5. admin dijo:

    Ah, y que mi primo Manolo (Cortés Pellicer) también es mu majo y muy buen médico. Menuda suerte tienen los de Ejea, los muy jodíos.

  6. Ahora lo que queremos es que su doctor declare qué tal paciente es usted. Le ampara el secreto médico ese, pero por una vez se lo puede saltar…

  7. admin dijo:

    Ay, no, Harry. Que soy una pesada, pensará. Pero no lo dirá por corrección…

  8. Mamen dijo:

    De verdad de la buena, que me he alegrado un montón. Son profesiones en las que se agradece, porque lo necesitamos los pacientes, una buena mirada a los ojos, una buena palabra de profesionalidad, una sonrisa por tus miedos, y sentirse acogida porque eres una PERSONA.
    ¿Sabes que he pensado? Por darle un poco de humor, que si fuera como el escritor que ha puesto Marta, Coetzze, me apuntaba allí “ascape”…jaja boba soy madre.
    Un abrazo

  9. Francha dijo:

    En el Centro de Salud San Pablo, hay de todo, bueno, malo y regular, pero yo que llevo 25 años y conozco a unas cuantos puedo decir que son excepcionales y con gran profesionalidad, mi medica la Dra Lacasa Serrano es algo inaudito, desde que la tengo hace 17 años, antes tuve otra, que prefiero olvidar por su pòca profesionalidad, no he tenido nunca que ir a urgencias, lleva la hostoria de todos sus pacientes en la cabeza y te ve por el barrio y te pregunta, Otra medico que me dio muy buena impresion , solo se su nombre y su consulta Maria Carmen y creo que era la 43 en la tercera planta, fue con un paciente que iba a ella, pero que el pobre npo sabia ir y sabia de él mas de lo que cualquier otros medico, otra muy buena es Lucia, un angel, y la Dr Mercedes Eguiluz Cierto en San Pablo tendremos ciertas carencias, pero encuanto a atencion sanitaria estamos muy bien servidos con muchos de los medicos que tenemos

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