Conjura de comerciales

Una tarde en casa, que debía haber estado consagrada a realizar una tarea en el ordenador. No lo han permitido los comerciales:

–Teléfono. Consabidas fórmulas de presentación de rigor. Me ofrecen una caja de vino de Cariñena, premiadísimo (me dicen) y que deja un rico sabor afrutadito en boca, por 99 €. Por supuesto, el envío es completamente gratuito y además me invitan a visitar un día la bodega, un pase también gratuito y sin fecha de caducidad, que puedo usar cuando quiera. Declino la oferta amablemente.

–La puerta. Un comercial de traje y corbata, jovencito, amplia sonrisa, acento tropical muerto de frío. Consabidas fórmulas de rigor. Vodafone me ofrece una promoción irresistible de línea telefónica + ADSL, con router y “módem wifi, que sirve para si se le va la luz que no pierda internet”. Una ganga al mes, y además hay promoción. Se la puede poner en sal, pero le pido su móvil y le digo que le llamaremos.

–Mientras me estoy despidiendo amablemente de este comercial, suena otra vez el timbre del portero. De Seguros Santa Lucía. No es coña ni estoy exagerando. Digo adiós al de Vodafone y recibo a los de los seguros. Éstos pasan y se sientan. Vienen a comentarme una modificación del IRPF que afecta a mi seguro de vida (me lo hizo mi santo a traición y me da repelús, pero ahí está). Me explican lo que me pueden pagar, en vida, si tengo cáncer, enfermedad irreversible o terminal, invalidez absoluta… y lo que pagarán a mis deudos si la diño yo sola o si la diñamos mi santo y yo a la vez en un accidente. Se me revuelve el estómago, vaya para qué cosas utilizo yo la imaginación.

Prosiguen. No han venido a eso sino a venderme un plan de pensiones. Ellos lo llaman de otra manera y ni siquiera admiten que hayan venido a venderme nada; es más, niegan ser comerciales: “Somos asesores financieros”, me dicen muy serios. Me pintan un futuro muy negro en la vejez (si llego y) si aspiro, tonta, a poder sobrevivir con la pensión que me pague el Estado (también, si llega). Los hijos no van a poder hacerse cargo de mí y las residencias, centros de día o personas que puedan asistirme cuestan un pastón que no voy a poder pagar. Así que…

Les digo que las dificultades para sobrevivir no las espero en el futuro: las tengo ya, así que no voy a hacerme un plan de pensiones porque no puedo. Y porque no me da la gana. Antes me gasto ese dinero en pipas. No se lo digo así, pero se lo vengo a decir. A estas alturas, no obstante, reconozco que ya no lo hago muy amablemente.

Me insisten, y lo hacen como si negarme a tener un plan de pensiones fuera una irresponsabilidad por mi parte, censurándome por no gestionar bien mi –escasa– pasta. “A ver, siempre gastamos en cosas superfluas: tenemos dinero para la consola, para la wii –va diciendo mientras mira hacia donde tengo la tele, esperando verlas por ahí–, y luego no nos queda para cosas importantes”. Me toca la moral. Le digo que, al fin y al cabo, cada uno es muy libre de hacer con su dinero y con su vida lo que quiera. Casi se ofende.

Me levanto para que se levanten. Se levantan. Pero siguen insistiendo mientras recogen sus papeles. Hablándome de los problemas del futuro, diciéndome que lo tengo que repensar, que TENGO QUE hacerme un plan de pensiones (bueno, con otro nombre), ahora o más adelante (no mucho, porque ya estoy en una edad), con ellos o con otros, con Santa Lucía, el BBVA o el Santander, pero que TENGO QUE hacerlo. Les abro la puerta con una sonrisa profidén. “Bueno, pues luego no se queje del Estado”, me suelta la más locuaz, a modo de despedida.

Se me ocurren ahora un montón de cosas que haberles contestado. Pero no he abierto la boca. Si lo hubiera hecho, con la mala leche que me han puesto, les habría soltado alguna barbaridad, que me conozco. Y tampoco es plan. Bastante tienen ellos con asumir cada día esa mierda de trabajo.

En total: que no he terminado el trabajo que tenía que hacer. Entre unos y otros me han hecho perder la tarde. ¿Les tocaba hoy a todos los comerciales asaltar la calle Predicadores?

Aviso desde aquí a todos los vendedores “puerta fría”: no voy a volver a atenderles amablemente. Desde aquí les contesto ya: A TODO, NO.

Y a las empresas que los envían: váyanse a hacer gargarismos, que nos tienen a todos HARTOS de interrupciones, pérdidas de tiempo e, item más, de encules sistemáticos y engañuflas. Utilicen otras tácticas, que éstas son ya contraproducentes. Vamos, que no consigen otra cosa más que encabronar al personal.

No sé si notan, por cierto, que ahora también me estoy conteniendo. Lo que me dan ganas de decir son cosas bastante más gruesas.

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14 respuestas a Conjura de comerciales

  1. Badil dijo:

    ¡Qué me va a contar!

  2. laMima dijo:

    Cielos, ¿un módem wifi que fuciona aunque se vaya la luz?¿y donde se supone que vemos o descargamos lo del internés ese rato?¿en la pared a modo de holografía?..madreee…
    Yo me libro de la peña esta porque no suelo estar en casa.Si toca les envío a mi santo que espanta a cualquiera (:P), pero a veces me pillan por teléfono y ains…que mal rato. Odio especialmente cuando te llaman e ipsofactamente te dejan en espera (porque están dando por saco a quinientos a la vez y no saben cuando descuelgas)….menudo trabajo maja.

  3. anagadner dijo:

    Qué dureza…de día, y de trabajo para ellos, efectivamente.Yo también me suelo librar porque no paro mucho en casa, pero la temporada que estoy mas…la última vez me hice del circulo de lectores, no le digo mas, menúda mierda…tenía el día tonto y me dió mucha pena, que horror…Después de eso, en cuanto abro:”la señora no está en casa”, que no me creen, que eso es del siglo antepasao pero se callan…
    Me voy, no me vayan a pillar,y compre una termomis

  4. admin dijo:

    Hoy empiezo yo a trabajar una temporadita fuera de casa. El sueldo es una m… pero tiene una ventaja: que no aguantaré pelmazos, en forma de vendedores de hostias pardas o en forma de “Il divo”, disco con el que mi vecina de arriba me machaca las meninges por las mañanas.

  5. miguelgato dijo:

    A mi hace unos meses me cayo por la oficina uno de Espasa y al final cuando se empezo a poner inquisitivo le tuve que decir que se fuese a tomar pol saco casi con todas las letras. Al principio me pasaba como a ti, me daba pena porque se le veía apurao (a lo mejor forma parte de la estrategia hacerse el apurao como quien no quiere).
    A los que llaman por teléfono entre la una y las tres les cuelgo ya directamente sin mediar palabra, es absurdo seguirles la corriente.

  6. Javier dijo:

    Bueno, no te quejes… por lo menos no acudiron los Testigos de Jehová

  7. elbarzal dijo:

    Jo, pues yo echo de menos a los testigos. Esos de mi infancia-juventud. Venían a casa con cara de haber sido abducidos, con sus librillos, y su sonrisa profident que tenía algo de inquientante, cierto. A mí me encantaban. Les dejaba unas primeras frases y luego les decía: ya, pero es que yo no creo. En ninguno, ni este ni el de los otros.
    ¡Ay!, que bien me quedaba.

    Los del teléfono de ahora, esos sí que joden. Sabe mal mandarlos muy duramente a cascala porque sabes que los que llaman no son los culpables, pero quien aún crea que ése es un sistema apto para vender debe entender de algún modo que, efectivamente, consiguen el efecto contrario. Ahora, que se queda una liberado de adrenalina.

    Abrazos.

  8. Nianankoro dijo:

    Inde, que yo fui uno de esos vendedores de seguros a puerta fría, se lo juro. Pero también le digo que jamás de los jamases me puse tan pesadico y que nunca vendí un seguro de decesos, por estas.

  9. Inde dijo:

    Pero es que contigo de comercial nos hubiera pasao como a Faemino… ¡aunque hubieras venido de testigojehová!

    http://www.youtube.com/watch?v=M_c-OlLStrU

  10. elToño dijo:

    Dile a tu santo, que se apunte un sugust. Lo de santalucia es muy bueno

  11. Badil dijo:

    ¡Agárrese! Hace tres días me llamaron que me había tocao nosequé de la eurolotería. Y ayer de la Cruz Roja. A ver, Inde, ¿cómo manda una a la mierda a la cruz roja?Que hice como si fuera usté y le dije que estaba haciendo un trabajo que no admitía interrupción, pero que ma van a llamar la semana que viene otra vé.
    ¿Arranco el teléfono?

  12. admin dijo:

    Jopé, pues sí que…

    ¿Y si les dice que usté es de la media luna roja?

  13. Isabel dijo:

    Tremenda tarde… Pensaba que yo era “correcta” con ellos, pero lo tuyo ya es aún mejor, les dejas pasar y les sientas en el salón!
    Suerte en la próxima tarde!!
    Besos.

  14. admin dijo:

    No lo vuelvo a hacer, te lo jurico.

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