El Estatut catalá y el TC

Me sorprende la manera que tiene El País de enfocar el tema de la deliberación sobre el Estatuto de autonomía de Cataluña en el Tribunal Constitucional como un enfrentamiento entre el “bloque progresista” y el “bloque conservador”. No cabe, al parecer, que haya magistrados que decidan en conciencia sobre lo que consideran constitucional o inconstitucional al margen de su ideología política.

El “Estatut” incluye varios puntos que tienen difícil encaje con la Constitución o chocan directamente con ella. Eso es así y lo sabe todo el mundo. De modo que no sé por qué nos rasgamos las vestiduras ni, menos aún, lo planteamos de una forma tan reduccionista que acaba en el absurdo de “si estás a favor del Estatut eres de izquierdas, y si no lo estás, eres de derechas”.

Manuel Aragón, un magistrado que está ahí, ahí, con sus dudas y sus historias, pertenecerá, de hecho, a los progresistas o a los conservadores en función de que acabe aceptando no sé qué o no sé qué no. ¿Pero no es eso una tremenda estupidez?

Sobre el Tribunal Constitucional y la manera de elegir a sus miembros habría mucha tela que cortar; pero sobre la manera de presentar este nuevo Estatuto de autonomía habría la misma o más.

Yo estoy por la autodeterminación. Si la población de un territorio el que sea no se encuentra a gusto formando parte de España, que se plantee tal cual y se proceda en consecuencia. Si se opta por un modelo federal o por una separación no absoluta del Estado, pues lo primero sería reformar la Constitución y no andarse con mandangas. Si lo que se quiere es una separación total y la creación de un Estado independiente, pues no andarse con monsergas tampoco. Pero esto que se está haciendo ahora es una comedura de tarro, para mí, insoportable.

Los del TC no me parecen intocables; pero si se cuestiona su mera validez, no sé a santo de qué anda el Gobierno catalán acudiendo a él para denunciar nada. Y, más en concreto, para denunciar la inconstitucionalidad de algunos puntos del Estatuto aragonés, cosa que ha hecho, o cuestiones como la de la venta de bienes de Sijena (allá por finales de los 90) obviando los derechos que sobre ellos tenía Aragón; tema que, por cierto, ostenta el triste récord de ser el que más tiempo lleva sin resolverse por ese Tribunal. No está de más recordarlo cuando hay gente que clama por la “tardanza” que está teniendo en resolver esto del Estatut.

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8 respuestas a El Estatut catalá y el TC

  1. angel dijo:

    plas, plas, plas, plas, plas… lo has clavado.

  2. Fernando dijo:

    Pero pasa con todo, amiga Mari. ¿No sabes que si te parece bien el proyecto del tranvía es que eres de izquierdas? Y por otro lado, si eres de derechas, tu opción ha de ser la del metro. ¿No lo sabías? El transporte urbano también es ideológico!

  3. Jaime Carbonel dijo:

    A mí me parece muy bien todo lo que dices y lo comparto plenamente.
    No se puede obligar a nadie a seguir formando parte de un Estado que no quieren. Si desean la independencia, que se la den. No es justo que se vayan ahora de rositas después haber gozado de más privilegios que nadie durante muchos años (ya desde Franco), sin devolver lo que nos hubiera correspondido al resto de los españoles, pero, cuanto más tiempo permanezcan en este putiferio llamado España, más seguirán esquilmándonos a los demás, para, al final, acabar en lo mismo. Como resulta ilusorio pensar que nos vayan a devolver nada, cuanto antes se vayan, mejor. Y los vascos también.
    Por otra parte, algún derecho tendremos el resto de los españoles en conocer de una vez cómo y cuándo termina ese proceso autonómico que nuestros dirigentes nunca se atreven a dar por cerrado después de más de tres décadas, observando cómo cada vez unos se van llevando más y otros nos vamos quedando con menos.

  4. elToño dijo:

    Me alegro de leer tu articulo. ¿ bipartidismo ? ¡ DOS REBAÑOS ES LO QUE SON !

    P.D. Una empresa Aragonesa que factura en barcelona , liquida el IVA y el impuesto de sociedades en Cataluña. Una empresa catalana que factura en Aragon liquida el iva y el impuesto de sociedades en Cataluña.

  5. maria B. dijo:

    Sí, de acuerdo Inde, pero ¿de cuánta parte de la población estamos hablando? Uf, es que no sé por qué hay que complacer siempre al que más ruido hace.

  6. admin dijo:

    Ángel, ¿sabes si aireó la prensa las modificaciones habidas en el Estatut respecto del Ebro y el Archivo de la Corona?

    Bambino, lo del tranvía tiene miga, también; anda, que…

    Jaime, el asunto es que la independencia se pide con la boca pequeña. A la vista de lo que hay, es evidente: resulta mucho más rentable ir de víctima eterna ultrajada por Espanya.

    Lo del Toño es muy pa tener en cuenta sobre esto que acabo de comentar, verbigracia. Tienen más inversiones que nadie y van de marginados y excluidos por Madrit.

    María: el asunto creo yo que va de chantaje político; si no me concedes esto y esto, no te apoyo en esto otro. Madrit a tragar; lo han hecho todos, del pepé al pesoé y al quemeseyó. Aquí se negociaría hasta con el diablo si hiciera falta.

  7. 39escalones dijo:

    La autodeterminación es una falacia, uno de esos eslóganes publicitarios que se quieren convertir en derecho, no por su lógica jurídica o su adecuada construcción doctrinal (que en España no la tienen), sino por su mera repetición vacía de contenido. Un Estatuto nacido de la imposición política de unos señores que velan por sus negocios e intereses particulares sin contar con una demanda social que no existía (de hecho fue votado por la mitad de la mitad del censo, muestra clara del desinterés de la población por una “cosa de políticos”, que no de ciudadanos) es otra falacia. Que PP y PSOE incumplan la ley que les obliga a renovar el TC cuando toca, y no cuando ellos quieren o encuentran recambio para jueces de su cuerda, es la mayor falacia de las tres. Y decir que en España existe independencia judicial no es ya una falacia; es una gilipollez.
    Besos.

  8. Inde dijo:

    Más o menos, como independencia periodística, me temo.

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