No tan diferente de no hace tanto

Como ando tan desapegada de la actualidad (de la cultural, al menos), lo único que había leído hasta ahora de Marjane Satrapi había sido su cuento infantil Ajdar, que por cierto nos gustó muchísimo (digo ‘nos’ porque incluyo a mis hijos, exigentes degustadores de buenas historias).

Ni había leído Persépolis, su mayor éxito, ni he visto la película. Estos días tranquilos en Daroca me he zampado lo que pude encontrar en la biblioteca de esta autora, que fueron los libros Bordados, Pollo con ciruelas y la cuarta parte de Persépolis.

Me gusta su forma de contar las cosas, su aparente simplicidad y su directa sencillez. Ella quería explicar cómo es su país, dar a conocer al público occidental el modo de vida de allí, poner de manifiesto el agobiante integrismo contra el que los iranís se zafan como pueden, cómo les afecta ese régimen en su día a día (sobre todo, a las mujeres); pero también contraponer la realidad de las personas al estereotipo que sobre ese país se ha difundido en los nuestros. Algo así:

Eso es Occidente y Oriente para el imaginario colectivo. Nacida en Teherán, Marjane Satrapi vivió en Austria un tiempo y finalmente eligió París como su casa; ha optado por el Occidente, pues, pero se rebela contra la imagen que de Oriente tenemos aquí. Puesto que no conocemos su país salvo por lo que sale en los telediarios, que son siempre noticias espantosas, ha querido contarnos cómo es la vida de la gente en Irán.

Y la sorpresa, para mí, es que no dejaba de encontrar paralelismos entre lo que ella nos cuenta y lo que nuestros mayores nos han contado sobre lo que era el franquismo a quienes no lo vivimos (o lo vivimos apenas y sin enterarnos, como es mi caso: cuando murió Franco yo tenía diez años). Ciertamente, aquí no se obligaba a las mujeres a llevar velo salvo en las iglesias, pero las diferencias no van mucho más allá. La represión y el control hasta en cuestiones nimias de la cotidianeidad se parecen mucho, mucho. Y, en todo caso, décadas antes y sin siquiera necesidad de Franco las mujeres llevaban pañuelo, o incluso toca, sobre todo las mayores y desde luego las viudas; y mantón, y sayas y refajos.

Afortunadamente, hemos olvidado pronto cómo era nuestro país de triste no hace tanto; es como si hubiéramos sido ‘muy modernos’ desde siempre. Está muy bien que tiremos el mal pelo y nos deshagamos de él rapidamente como del lastre que fue… pero resultan ridículos los aires de superioridad que nos llevamos ahora frente a quienes tienen aún unas imposiciones (‘tradicionales’ pero no sólo) que fueron muy parecidas a las nuestras hasta hace bien poco.

No estamos tan lejos, ni desde hace tanto.

[A ver si puedo ver la peli, que mi querido Escalones estima recomendable, y hacerme con el resto de los libros de esta mujer, que me gusta un montón y que, además, me resulta entrañable porque me parece la versión gordita de Carmen París.]

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5 respuestas a No tan diferente de no hace tanto

  1. laMima dijo:

    Jolín, que no llevo días ni nada intentando hacerme con Persépolis (debe haber un volumen general, con los ¿cuatro? libros..), a ver si me lo puedo llevar al piri la semana que viene.
    Que razón tienes, que flacos de memoria somos. Repasemos un poco las “lecturas” de la sección femenina antes de decir algunas cosas.

  2. jio dijo:

    no he visto la peli de persépolis, pero con su novela gráfica quedé prendado. y sí, está lleno de la imaginería que muestras aquí de occidente y oriente, como una Marjane de niña le daba igual toda la política y quería música heavy y pantalones vaqueros como una autora se va de su país y como estudiante internacional ve como la mira el resto del mundo y los tópicos que manejan de la represión de su país sin haberlos vididos más que en las literaturas…

    marjane imprescindible y lectura obligatoria. hay que seguir atento a todo lo que hace esta “carmen parís gordita” como dices tú 😉 .

    este ajdar caerá algún día de estos…

  3. Mi señora tiene Bordados, Pollo con ciruelas y las cuatro partes de Persépolis. Cuando pegue un silbidito se los pasamos.

  4. admin dijo:

    Ay qué lista es su señora y qué maja, don Harry. Siesque…

    Les doy un silbidito cuando estén de vuelta.

  5. Lista, maja y guapa, Inde, que no me canso de mirarla.
    Pues ya estamos de vuelta, así que ya sabe.

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