Risas

Ando preparando un post “tocho” de los míos, pero no he tenido “virtú” ni tiempo durante toda la semana para terminarlo. A ver si me esmero, me centro y concentro, y lo hago…

Hoy, como me veo incapaz de ello, y ya es muy tarde, prefiero dejar constancia de lo bien que me lo he pasado esta noche con Les Luthiers y su espectáculo Los Premios Mastropiero, que he ido a verlos al Auditorio con dos amiguicas. Una auténtica “lutherterapia”, qué gozada.

Esta actuación no ha empezado como las de toda la vida. Todavía recuerdo la primera vez que los vi, en el Principal, hace un porrón de años: cuando Mundstock salió al escenario y dijo aquello de

“El presente recital de Les Luthiers…”

me dio un vuelco el corazón, me parecía mentira estar escuchando aquellas palabras en directo, pronunciadas delante de mí por aquella tremenda voz que tantas veces había oído en el instituto, en el equipo de música que teníamos en “Siberia”, aquella aula que cabe imaginar por qué llamábamos así y que acogía nuestras pirolas. Hacíamos pirola por muchas cosas, pero durante un tiempo las hicimos solo por escuchar en grupo las cintas de Les Luthiers.

Chorropotocientos años más tarde, y pese a que el recital no se ha abierto con aquellas mágicas palabras, hemos vuelto a disfrutar y a reírnos a base de bien con esos cinco virtuosos chalados que comparten con el personal sus ganas de jugar con las palabras, la música y los instrumentos de su invención (¡ese alambique de luz, sonido y coloooooor!).

Ay, qué buenas son las risas compartidas.

Y hablando de compartir…

El espectáculo que están representando en Zaragoza estos días lleva tiempos y tiempos colgado en YouTube. Pero la Sala Mozart del Auditorio estaba a rebosar, como lo estará el resto de los días programados, porque hace semanas que se agotaron las entradas.

Es como lo del “Estatutico” de Carbonell y Miranda, últimamente Carbonell & Koipesol, que se escribió primero para la web, se lo descargó hasta el gato, y cuando lo pusieron a la venta arrasaron: se lo compró, también, hasta el gato. Lo habíamos visto en la web, quisimos tenerlo editado.

Pues con los Luthiers, lo mismo. ¿Les ha dejado de ir gente por tener el espectáculo en la web? Doncs, no! ¡Arrasan donde van!

¿Me quieren decir los de la SGAE de qué van?

Ay, lo que he disfrutao y lo que me sigo riendo, de acordarme… ¡Qué buenos son! (Les Luthiers, digo.)

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2 respuestas a Risas

  1. laMima dijo:

    Sepas que, como mi troupe ya estaba en la cama, cené viendo los youtubicos. ¡Y que risas otra vez!, pero mañana volvía: y más cerca para ver bien ese alambique… y darle a Daniel mi teléfono :))

  2. No lo suelo contar porque temo que me llamen estupendo, pero bueno.
    La primera vez que vi a los Luthiers tomé un tren nocturno pa´los madriles, en los tiempos de María Castaña. Fue el fin de semana que descubrí Malasaña y los salones de techos altos de la High Society. Los había escuchado miles de veces en esas cassettes baratas que desaparecieron nomedigasnicuandonidonde de casa.

    La última vez que los vi fue en el Auditorio y ay ay ay ay, descubrir, que no recordar, el giró de humor una décima de segundo antes de ser pronunciada me dejó… mal sabor de boca. Desde entonces no los he vuelto a ver. Me rio una y otra vez con lo que ya me se pero, prefiero no volver a probar lo nuevo.

    De resultas que acabo de descubrir lo tontoqueestoy: Me aprendo lo nuevo en youtube y disfruto en directo ¿no? esa sería una buena solución, coñe.

    Salu2

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