Medias esponjas

He oído varias veces en la radio, en los últimos días, el “corte” de la intervención de Luisa Fernanda Rudi en “Los desayunos de TVE” sobre lo que se ha dado en llamar gestión combinada de la Sanidad Pública. O sea, que la atención sanitaria a cualquier ciudadano pueda hacerse tanto en hospitales públicos como privados, estableciendo la Administración autonómica convenios con estos últimos para que ello sea posible.

Ya se hace, en realidad, como ella misma comenta. Y no me parece mal: si en un momento dado se ve que “no se llega” en los hospitales públicos a atender a todo el mundo, y se generan grandes listas de espera, una solución rápida y eficaz puede ser esa. Ok.

Pero eso hay que pagarlo, ¿eh? No sale gratis. Como es natural: como cualquier otra empresa privada, el objetivo de los hospitales privados es ganar dinero, hacer negocio. Hasta ahí, todo comprensible y aceptable.

También dice Rudi que los hospitales privados gastan menos porque su gestión es más eficiente, frente al caso de cualquier gestión pública en la que se tiene más manga ancha (la expresión es mía) porque como el dinero público no es de nadie, pues todo va bien y se gasta con más alegría (otra expresión que utilizo yo, no ella).

El problema viene cuando, por un lado, se esgrime como argumento económico, en versión ahorro, para la Administración pública el recurso a lo privado; y, por otro, cuando se ponen ejemplos concretos del ahorro que se logra o se puede lograr ajustando gastos. Ahí ya su discurso se diluye, no concreta de verdad. Porque los ejemplos concretos (ya sé que repito esta palabra seguida tres veces: perdón) que pone no son nada significativos: hacer fotocopias por las dos caras o gastar menos en teléfono. Ay. Todos los problemas fueran como ése, que los solucionábamos en un pispás. Vaya, que nuestra presidenta no se ha querido mojar, y ha salido de puntillas sobre la cuestión. El ahorro, me temo, no va por ahí porque no puede ir por ahí. El ahorro va por otras vías… pero no pueden decirse, o a la población se nos pondrían los pelos como escarpias.

Los hospitales privados, lo hemos reconocido antes como algo completamente natural, van a hacer negocio, que es lo suyo. Si no, no se habrían montado. Y toooodos conocemos casos en los que alguien de nuestro entorno, o nosotros mismos, ha tenido que ser derivado a un hospital público, aunque hubiera iniciado su tratamiento por la privada, cuando las cosas pintaban mal. ¿Por qué sucede eso? Invito a la reflexión sobre el tema: ¿es porque los hospitales públicos gastan más de la cuenta o porque no escatiman en gastos cuando está en juego la vida de alguien?

Puede que a la Administración pública le resulte útil, práctico y rápido, como he dicho antes, recurrir en determinados casos a la privada para dar un buen servicio, pagando a tocateja por ello. Y me parece bien, lo digo de nuevo. Lo que no me parece bien es que se ponga como ejemplo de gestión a la sanidad privada, criticando por tanto a la pública, que es la suya, la de Rudi y la mía, la de todos. La sanidad pública será siempre deficitaria, igual que la educación, porque no están para hacer negocio, sino para prestar un servicio. Un servicio que pagamos todos religiosamente, con dinero nuestro y no de nadie, para tenerlo cuando nos haga falta y, solidariamente, cuando les haga falta a los demás.

Seguramente se podrá ahorrar, no digo que no. En fotocopias y en teléfono. Y en más cosas: mi prima Carmen estuvo hace poco ingresada en el Hospital Clínico de Zaragoza y se partía de risa, igual que el resto de los pacientes ingresados, cuando veía a las enfermeras afanándose en cortar por la mitad las esponjas con las que asean cada mañana a los enfermos. “Nada, que nos dicen que hay que ahorrar”, comentaban viendo el escojono general.

Un hospital público tiene que tener una buena gestión, desde luego. Y ha de evitar gastos superfluos, por supuesto que sí. Pero a mí nunca me ha dado la impresión de que ni en el Clínico, ni en el Miguel Servet, ni en la Maternidad, ni en los centros de salud, ni en los de especialidades de zona, que son los que (por suerte) he usado o visitado más asiduamente, haya lujos asiáticos de ningún color. ¿De verdad que es ahí donde hay que recortar porque los gastos tontos son escandalosos? A mí se me ocurren varios otros sitios de la Administración donde poder meter la tijera sin ocasionar quebrantos notables al ciudadano. A la cabeza de cualquiera le vienen enseguida al menos media docena de sitios. Por un poner, los gordísimos departamentos de prensa que tienen todos y cada uno de los organismos públicos habidos y por haber: oigan, los medios de comunicación tienen periodistas y están ansiosos de hacer su trabajo, si les dejan. No tienen que hacerles su trabajo ustedes; y son empresas privadas, o funcionan como tales, de manera que no es menester que les den las noticias masticadas, no más que para cortar y pegar. De paso, se dignificaría la labor del periodista, que está bastante p’allá.

Conozco pueblos donde hay tres oficinas de turismo: local, comarcal y provincial, y las tres en la misma calle. Todas publican sus folletos, hacen sus carteles, sus promociones… ¿No sería racional fusionarlas en una?

Triplicar no solo en esto, sino en más cosas, la presencia de la Administración es un desmadre. Y no digo que no presten servicios útiles, pero me atrevería a decir, incluso tirando piedras a mi propio tejado, que no tanto como la sanidad y la educación. Me da que ahí se podría “ajustar”, más que recortar actividad, sin graves quebrantos para la atención al ciudadano…

A cada cual le vendrán al coco más ejemplos. A la sanidad pública déjenmela en paz, por favor, y no la minusvaloren ni critiquen su gestión comparándola con los establecimientos creados para hacer negocio, porque jamás se podrán comparar. Y si en lo único que podemos recortar es en fotocopias, teléfonos y esponjas, la verdad es que podemos sentirnos orgullosos, muy orgullosos, de lo que tenemos.

Yo habría agradecido, sinceramente, a Luisa Fernanda Rudi que hubiera defendido, aun reconociendo cosas mejorables, lo que a ella le toca gestionar, que es lo público. Y que hubiera dicho en la tele que apuesta por ello y que se va a remangar como ella sabe hacerlo para que en Aragón tengamos la mejor atención posible, gestionada de la mejor manera posible, sin desmerecerla comparándola con la privada.

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10 respuestas a Medias esponjas

  1. laMima dijo:

    Ayer escuché en la radio a alguien (no llegué a saber quien era) que comentaba el tema con conocimiento de causa.
    Decía que esos cálculos de coste en la privada olvidaban todos esos gastos en los que incurre la sanidad pública (trasplantes, amortización de máquinas inexistentes en las clínicas privadas por ejemplo) y que jamás se van a producir en esos centros.
    No vale solo quedarse con fotocopias o pagar miserias a los trabajadores de esos centros, hay muchos más factores a tener en cuenta para comparar (por no olvidar el hecho de que, efectivamente, ante una enfermedad grave todos acaban en la pública).
    Estoy contigo; la señora Rudi debería afanarse en mejorar la gestión de los centros públicos en aquello que sepa son ineficientes, no en tirarles piedras.
    Digo.

  2. marisa garcia dijo:

    Y que tal ,si se bajaran los sueldazos los politicos , si un barrendero cobra 1300 euros por que el presidente no se pone de sueldo 2000 euros que tiene un trabajo con todo incluido me refiero ,a que hasta cestasssssss de navidad les dan .No se si me se explicar pero por sus sueldos y prebendas si se deberia de empezar a recortar y son mas necesarios los barrenderos que los politicos

  3. Juani dijo:

    Una gran reflexión.
    Como bien explicas, la pública se come todos los marrones, el HUMS es hospital de referencia de toda la Comunidad y de algún extrarradio y no pueden pretender que no sea deficitario.
    Tengo que decir que se podría definir algo mejor la viabilidad de algunas de las técnicas y carteras de servicios pero implicaría perder derechos ya consolidados y no es lo que la población se merece.
    Debéis de saber que, al menos en mi hospital, nadie nos ha dicho que partamos en dos las esponjas, que pensemos en aprovechar la última gota de un vial (dosis de niños con material de adultos), que reutilicemos algunos materiales que el fabricante y los proveedores los venden para una vida x y acaban teniendo una vida infinita -sin poner en peligro a nadie, tranquilos: unos gorritos o manguitos que lavamos y relavamos- ni muchas otras cosas que el personal de los servicios de salud venimos haciendo no ahora por la crisis si no porque nos sale de las entrañas y desde siempre. Y no permitiremos que nos exijan que recortemos lo inrecortable si en ello va la seguridad sino la vida de nuestros pacientes.
    De todos modos dejan muy contenta a un gran número de personas rebajando nuestros sueldos y lo tienen fácil. Pero con ello se aplaca también la motivación y hay que tenerla para nuestro trabajo de nuevo por la seguridad e incluso la vida de nuestros pacientes.
    Espero que la señora Rudí te lea…

  4. Inde dijo:

    Juani, muchísimas gracias por tu comentario y, sobre todo, por tu trabajo. Y por tu responsabilidad y tus ganas de hacer las cosas bien.

    El comentario sobre las esponjas, y las risas que aquello provocaba, desde luego no van contra el personal de enfermería, ni mucho menos; quede claro que me refiero a lo que significa. La propia Rudi decía que “todo es el chocolate del loro”… y no, no todo lo es, pero algunas cosas sí, sobre todo en el contexto de recortes que tenemos y que se nos avecina.

    Gracias de nuevo y bienvenida a este sitio.

  5. Fernando dijo:

    En terminos de gestión parece buena idea separar lo crítico, lo que necesita una capacitación importante de lo que es mas rutinario (operaciones sencillas y sus post operatorios, convalecencias para rehabilitación) etc. Mas que nada por que el personal especializado (mas caro) esté dedicado a temas importantes, dejando lo banal para el personal más barato. Con la estructura que tenemos hoy, eso es posible dejando en la pública lo primero y en la privada lo segundo, obsérvese que la competitividad (y rentabilidad) del negocio viene porque muchos ingresos no son graves y porque el personal que cuidará de ellos en este modelo cobrará menos.

    Creo que van por ahí los tiros, pero la movida que hay que hacer es buena.

  6. Inde dijo:

    Ay, Fernando, no sé si te entiendo. Yo creo que en cualquier hospital un cirujano, “dedicado a temas importantes”, gana bastante más que un enfermero, que se dedica a “lo banal” (aunque no me guste esa expresión). Así pues, ya hay “personal más barato” y más caro, ¿no? Sigo sin ver que el recurso a la privada signifique ahorro: hay un intermediario, que es la propia empresa hospitalaria, que se quedará un margen de beneficio, lo que no existe en la pública…

    Otra cosa es que en los hospitales privados los sueldos (o algunos sueldos) sean más bajos; pero mira lo que dice Juani sobre el particular. Me parece que tiene razón.

  7. Fernando dijo:

    Por cierto: del presupuesto de Aragón, en números gordos, un tercio e Sanidad y otro tercio es Educación. Por eso, aunque hay muchas ineficiencias en otros sectores, por mucho que se ahorre en porcentaje, nunca será mucho en volumen. No es que haya una obsesión por recortar en enseñanza y en sanidad. Básicamente es que ahí se luce mas.

  8. Fernando dijo:

    En la pública los cirujanos (como los profesores de instituto) ganan entre un 25 y un 40% mas que en la privada. Yo veo claro que derivar trabajo a la privada ahorra costes, aunque haya una empresa que gane dinero en medio.

    Otra cosa es la “reconversión” que hay que hacer en la pública para ello.

  9. Fernando dijo:

    En fin, que al final todo esto es un rollo de deterioro de condiciones laborales. Ningún sector se escapa.

  10. Inde dijo:

    ¿Pero lo que proponías no era mandar a la privada a los “casos banales”?
    Además, dos puntualizaciones:
    1) En los presupuestos de este año en Aragón, efectivamente para la Sanidad casi se va un tercio; en Educación, no. Es menos.
    2) Para que un recorte en Sanidad “se luciera” no se lograría gran cosa tampoco, en porcentaje, a costa de los sueldos, aunque sean sueldos de cirujano. Los gastos en Sanidad, los gordos, no son los sueldos.

    Yo creo que más que ahorrar se trata de apostar por un modelo de corte liberal, más tendente a la privatización. Y ya ves los resultados que han dado las privatizaciones por otros lares: estoy pensando en Inglaterra con la Thatcher, por ejemplo. Un desastrico, maño. No quiero eso para mi tierra. Quiero que la Sanidad pública sea como hoy es: gratuita, la mejor y para todos.

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