Entorno espectral

Acabo de ver este vídeo donde el artista Fernando Sinaga explica algunas cosas sobre su intervención artística “Pantallas espectrales sobre el Ebro”, realizada por encargo de Expoagua en 2008 dentro de la intervención realizada en las riberas del Ebro cuando la Expo. La instalación se encuentra junto al río, en la orilla derecha, frente al recinto donde se celebró el evento. No me disgusta, aunque hasta que he visto el vídeo pensaba que era una valla publicitaria un tanto especial.

El caso es que escribo esto para darles un consejo: NO LA MIREN. Pese a que, en palabras del propio artista, está concebida para ser “un espacio de contemplación donde la mirada es fundamental”, porque “delante de las pantallas el paseante se enfrenta con el reflejo fugaz, cambiante e inestable del paisaje”; y pese a que, según la web del Ayuntamiento de Zaragoza, es ya “una de las obras más significativas del patrimonio artístico de Zaragoza”, insisto en mi consejo: NO LA MIREN.

¿La razón? Corren ustedes un serio peligro de darse un tozolón impresionante, hacerse una raja de varios centímetros y acabar, después de la correspondiente sutura y varios días de antibióticos, ingresados en el hospital. Como le ha pasado a mi chico.

Joaquín y Julia, mis hijos, fueron el lunes con un amigo mío que se los había quedado a comer ese día, a ver la crecida del Ebro en el Parque de la Cruz Roja, en la Almozara. Todavía no había llegado el caudal máximo, que se alcanzó en los días siguientes, pero ya la parte más próxima al río estaba inundada. Recorrieron un poco la zona, zascandileando por aquí y por allá, hasta que en un momento dado, mi chico pisó la tapa verde de un registro de los muchos que hay por allí. Algo como esto:

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¿Se han fijado ustedes que la tapa de la arqueta lleva un tornillo? Bien, pues en Zaragoza, o al menos en “uno de los mejores parques de la ciudad“, deben de estar de adorno, porque estaban todas sueltas. Desde luego lo estaba la que pisó Joaquín, pero también todas las demás de ese parque: la prueba está, para quien quiera comprobarlo o haya pasado por allí estos días, en que ahora directamente no hay tapas, porque se las ha llevado el agua.

Bien, ahora hay que añadir un plus de mala suerte: Joaquín fue a pisar una tapa que, por estar suelta como todas, se fue a tomar viento y le hizo caer; pero justamente aquella arqueta, además, estaba rota. Así que una arista de la dichosa cacharra, “fabricada en polipropileno de gran resistencia” le hizo un desgarro cojonudo en la pierna izquierda, por debajo de la rodilla. (Bien, aquí tenemos que añadir un factor suerte: llega a darse cinco centímetros más arriba y se hace puré la rodilla. Menos mal.)

Coooorre al hospital, allí espeeeeera más de una hooooora a que le atiendan, le cosen (en dos planos: la herida era honda y abierta que daba impresión verla), le curan, le prescriben antibiótico y a casa. Seis días más tarde, la herida va mal: al hospital y allí estamos.

Tomé fotos de la arqueta ayer, pasada una semana y la riada. Fue cuando comprobé que las tapas verdes se las había llevado todas el agua, ergo estaban todas sueltas, y que mi crío había tenido la mala pata, nunca mejor dicho, de ir a pisar la que, debajo, estaba rota.

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Les pongo una imagen más de cerca. Lo marrón de enmedio es la huella que dejó la rodilla de mi chico:

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Si se fijan, verán que a la derecha de la huella de barro, hay una pieza saliente: esa fue la que le hizo la faena.

Si hubiera estado entera, como la de la imagen siguiente (sin tapa, arrastrada por el agua), el chico se habría dao un tozolón, pero no se habría hecho la faena que se hizo, ni estaríamos ahora en el hospital agarraícos al gotero de antibiótico, que esperemos que sea eficaz.

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El caso es que la susodicha arqueta “de mi chico” está al ladito de las “Pantallas espectrales” de Sinaga. Y que por allí hay otras varias muy cercanas. Así que ándense con cuidadico si quieren ver los maravillosos reflejos “siempre llenos de destellos y creando superficies inquietantes y magnéticas” de las susodichas pantallas, porque miren cómo pueden acabar. Y eso que “el paisaje circundante, el césped y los colores” fueron cuidadosamente elegidos por el propio artista, que anduvo por allí para cerciorarse de la idoneidad del lugar “durante varios meses y a lo largo de numerosas visitas”, porque “el lugar elegido había de ser un factor determinante en la conceptualización y formalización de la obra”, dado que el artista “se propuso fijar en su inestabilidad” los “límites inciertos y fugaces de una paisaje cambiante” por “la proximidad del río”.

Bien, pues ha de saber el señor Sinaga que el Ayuntamiento, a quien “corresponde la responsabilidad de mantener en condiciones adecuadas” su obra, se ha olvidado de lo determinante que era el lugar elegido y el entorno de la misma, porque ni tan siquiera se ocupa de poner un tornillico a la tapa de las arquetas que salpican, e insisto porque me jode, ese maravilloso e importantísimo entorno convertido en un maravilloso e importantísimo parque de la ciudad. Y tampoco de que las arquetas rotas se repongan: alguien puso la tapica verde sobre la arqueta rota, sin tornillo, y se fue a fumarse un puro.

–Oiga, que esto es un parque y por aquí vienen muchos niños…

–Que se jodan.

Y no me vengan con la excusa de los recortes, que soy una madre cabreada y no estoy pa tontadicas. Y los tornillos vienen con la arqueta; o, en su defecto, valen unos céntimos en cualquier ferretería. No me planteo ir a denunciar y pedir perras, aunque quizá debería; solo pido que hagan el favor de poner esas putas tapicas bien sujetas pa que no se caiga otro, que en Urgencias también están de recortes.

De momento, y por si acaso, si van ustedes por allí miren bien el suelo, tengan cuidado por dónde pisan, y no se les ocurra detenerse mientras caminan despreocupadamente en observar con deleite los tonos fucsias, amarillos, azules o verdes llenos de destellos y creando superficies inquietantes y magnéticas de la obra de Sinaga, háganme caso.

Quinito, espero que esta noche duermas bien. Cuida no se te enrede la gomica del gotero. Mañana por la mañana voy a relevar a papá en cuanto deje a Julia en el cole. Y a eso de las diez, cuando venga la enfermera a curarte la herida, espero que vaya mejor y la infección vaya para desapareciendo, que creemos que a eso tiende. A mí ya se me va pasando el miedo. Y tú te estás portando como un jabato, tío: eres el mejor. A ver si nos mandan pronto a casa, cielo.

ACTUALIZACIÓN, VIERNES 1 FEB.: Me dice un angelico de la guarda que ya están las arquetas repuestas y atornilladas… ¡Bien! Ya pueden mirar la instalación de Sinaga, pues.

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5 respuestas a Entorno espectral

  1. angel dijo:

    menuda putada. dale un beso muy fuerte a joaquín y dile que esperamos que esté pronto dando caña y que -bien mirado- las cicatrices como la que le va a quedar de esta historia, llevadas con galanura y mostradas con tino, molan un huevo.

    • Inde dijo:

      ¡Que ya estamos en casa! Ya le digo ahora mismo que le mandas cariños. Y sí, cuando pase el tiempo lo contaremos como una aventura, pero majo, mientras se pasa, se pasa jodido. ¡Abrazos!

  2. marisa dijo:

    Siento mucho lo que le ha pasado a tu chico ,espero que todo pase pronto .Un abrazo

  3. Inde dijo:

    Me dice un angelico de la guarda que ya están las arquetas repuestas y atornilladas… ¡Bien! Ya pueden mirar la instalación de Sinaga, pues.

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