¿De verdad se cuenta la historia de la Diócesis?

Otro de los mantras que estamos oyendo este verano es aquello de que en ningún otro lugar, salvo en el Museu de Lleida, se cuenta la historia de un territorio común entre Aragón y Cataluña, por el que se extendió la diócesis de Lérida y que durante ochocientos años estuvo unido, etc.

Bueno, a mí me parece que tanto como eso no es. Reconozco que cuando he estado sólo he visto la planta inferior, pero es ésa la que propiamente puede decirse que aborda esa historia, pues en la de arriba se expone material arqueológico, básicamente. Y en la planta “histórica” se habla, básicamente, de Lleida. De Lérida ciudad y, fundamentalmente, de su catedral y de la (magnífica) “Escola de Lleida” de escultura en piedra. De su irradiación e influencia en el área próxima y a veces no tan próxima (la verdad es que las obras son finísimas, preciosas, muy buenas; no es de extrañar que tuvieran tanto éxito ni que en el museo se le dedique amplio espacio).

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(Ya disculparéis por las fotos. No soy buena fotógrafa y en el Museu hay muy poquita luz. Demasiado poca, diría yo: hay que ser esforzado para leerse los textos.)

Sobre la catedral también se habla mucho. También es un lugar impresionante. Aunque lo que más se dice, y se repite y repite hasta que te cala en las meninges, es que en 1707 fue convertida en “caserna”, o cuartel, y que aquello fue un desastre total. Lo fue, de hecho, aunque ya en la Edad Media había que tomar medidas (como que no hubiera más pilas bautismales en las parroquias de la ciudad) para que los vecinos de la ciudad se vieran obligados a subir hasta allí, porque está verdaderamente en un lugar más defensivo que urbano, en la cima del ‘turó’ más alto, y era fatigoso acudir allí a los oficios:

cat lleida padre villanueva 1 - copia

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cat lleida padre villanueva 2 - copia

(Texto del P. Villanueva en su Viage Literario a las Iglesias de España, de 1851.)

(Que la destrucción fue fuerte, sí. Pero también en la Aljafería de Zaragoza instalaron un cuartel y en cuanto se pudo se echó a los militares y se restauró el edificio. Lo mismo ha pasado con la Seu Vella. Vale.)

En fin, que lo que no se encuentra en el discurso museográfico es atención a los grandes centros artísticos medievales situados en Aragón, ni a su importancia histórica. Ni a Roda de Isábena, ni a Benabarre, y muy poco a Sijena. De Sijena se dice algo; del foco de Benabarre, nada; pero la omisión más grave es la de Roda, que no sólo compartió sede con Lérida durante muchísimo tiempo, sino que, pese a la traslación de la cabecera del obispado primero a Barbastro y luego a Lérida (en 1149), siguió siendo un centro potentísimo de cultura y arte. Pero-no-se-menciona. Nada más se expone una Biblia (preciosa) procedente de allí.

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Hay un solo panel sobre la Franja:

un panel sobre la franja 1

En definitiva, de Aragón se exponen las piezas, pero no se hace ningún énfasis en su historia. Respecto de los frontales románicos, obras singulares de los siglos XII y XIII (Buira, Treserra, Berbegal), no se dedica nada a hablar de lo que la historiografía denomina “Escuela de la Ribagorza” ni a su irradiación. No se menciona la participación de Roda en la creación y consagración de obras capitales del arte medieval europeo, como son las iglesias del Valle de Boí. No se dice que en la segunda mitad del siglo XV el principal foco creador de retablos, con figuras tan relevantes como Pere García de Benabarre, Pere Espallargues y el Mestre de Viella, era Benabarre.

En lugar de eso, las menciones constantes son a “la plana de Lleida”, “las tierras de Lleida” y el arte catalán. Aragón está ahí, en sus piezas, pero no aparece en el discurso museológico. Y debería estar. En lugar prioritario. No hace falta más que ver el mapa, en el propio museo, del territorio que ocupaba la diócesis en el siglo XV y del que quedó tras la segregación de las parroquias en 1995: vean lo que correspondía a tierras aragonesas.

es que era todo aragon, lo siento

Uno ve esos mapas y lo que piensa de inmediato es que era una diócesis fundamentalmente aragonesa con capital en Lleida. Lo siento, no se me viene a la cabeza otra cosa. Sin embargo el discurso museológico, lo que se lee en los textos que acompañan a las piezas, se centra en el arte catalán, Lérida ciudad y la Seu Vella (catedral vieja).

y mas arte catalunya y mas arte catalynyaHabría más cosas que contar, detalles jugosos que dejo fuera para no dispersar la atención. El tema es éste: díganme dónde se habla, en este discurso museológico, de una tierra común, de una cultura común. Lo he dicho más de una vez: las tierras de frontera son especialmente interesantes, especialmente ricas, porque en ellas se mezclan influencias de uno y otro lado. Leyendo la bibliografía que se dedica a esta mezcla en la Franja, sólo se detecta o pone énfasis en la influencia de un lado hacia el otro, adivinen de cuál a cuál. A la inversa, nada. Debe de ser el único caso en la Historia Mundial en el que pasa eso.

La historia de esa historia común está todavía por contar.

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