Que Barcelona no quiso quedarse las pinturas…

En El Punt Avui de hoy viene otro artículo, con un corte final. Transcribo a continuación, traducida al castellano, la parte final y seguidamente la comento:

“Barcelona no quería quedarse las pinturas”

En Aragón se insiste en que las reclamaciones para el retorno de las obras no son de ahora, sino que comenzaron en la inmediata posguerra. “Barcelona no tenía ningún interés en quedarse las pinturas. Se estuvo esperando hasta que la pieza se comenzó a deteriorar y, para impedirlo, se tenía que traspasar a un soporte definitivo. En 1949 hacía falta colocarla en un sitio u otro, o se perdía”, explica Berlabé. Este lugar fue el MNAC, con el visto bueno de las monjas del monasterio, sus propietarias. Pero habría podido ser el Museo de Zaragoza si hubiera querido. Berlabé, que está desempolvando documentos para difundir la verdad de un conflicto terriblemente endemoniado, aporta una prueba muy clara –y no es la única–. La ha encontrado en el libro Arte y Guerra Civil, de Luis Monreal, agente del  Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, que recoge la propuesta que hizo el propio Gudiol: llevar las pinturas al Museo de Zaragoza siempre que fuera esta institución la que asumiera todos los costes. El caso es que el director del museo “se espantó del compromiso económico y declinó la oferta”, revela Monreal en su libro.

INDICACIONES PARA LA SRA. BERLABÉ, QUE ANDA DESEMPOLVANDO DOCUMENTOS PARA “DIFUNDIR LA VERDAD”:

  1. Enhorabuena por haber descubierto un libro publicado en 1999. También Domingo Buesa publicó hace años un artículo sobre el tema. De nada.
  2. Monreal dice que esa historia sucedió en 1943. No fue así. Fue el propio Monreal quien, como comisario del SDPAN en Barcelona, ofreció al Museo de Zaragoza que se quedara las pinturas. Pero eso no fue en 1943, sino a finales de 1940. No pudo ser Gudiol quien le propusiera nada, por tanto, pues en esa fecha estaba en el exilio; y, además, no era quién para ofrecer semejante cosa. ¿Qué autoridad tenía él? Tampoco la tenía Monreal y por eso la oferta al Museo de Zaragoza se frustró. El caso es que Galiay, el director del museo, accedió a lo que proponía Monreal, no rechazó la oferta ni se amohinó por el coste. Varias entidades e incluso particulares aportaron un dinero que el museo no tenía. Se hizo campaña de prensa, perfectamente consultable. Pero Manuel Chamoso, comisario del SDPAN en Zaragoza, no estaba de acuerdo con ese proyecto. Consideraba, como sus jefes en Madrid y otras entidades aragonesas, que las pinturas tenían que volver al monasterio, cuando estuviera restaurado. Por eso se frustró la operación pocos meses después, cuando al museo zaragozano le faltaban unas 8.000 pesetas para alcanzar la cantidad requerida, que fueron 30.000 pesetas y no 6.000, como Monreal dice.
  3. Está fenomenal que busque documentación para “difundir la verdad”, pero el comienzo ha sido regulero, como ve. Trate de ser más prudente. Se lo digo también porque lo primero que ha lanzado a la prensa ha sido su conclusión: “Barcelona no quería quedarse las pinturas”. Tras una investigación de varios años, créame, le puedo asegurar que la conclusión no es esa. Ni de lejos.
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Una respuesta a Que Barcelona no quiso quedarse las pinturas…

  1. Noli dijo:

    Curioso que citaras recientemente esta obra en Twitter y que salgan ahora con esto. Lo que es indicio de que van claramente a contraremolque, sacando información de sus “debates” contigo y no saben ya donde buscar algo que confirme su posición de salida ( posición prejuiciosa y anticientífica). Que se acabe esto ya, que no lo dilaten más, que a saber con que más cuentos salen, y que se ejecute la sentencia de una vez, algo que tenía que haber ocurrido ya hace semanas.

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