Días de hospital

Mi padre está en casa. Le han dado de alta en el hospital. Ingresó de urgencia el lunes pasado pero la cosa ha ido bien y en poquitos días nos lo han devuelto, así que, pasado el susto, estamos contentos. Como todo ha ido viento en popa, ha sido fácil estar atento a todo lo que por allí pasaba. Y pasaban muchas enfermeras (a quienes mi padre llamaba “modistillas que van siempre con la aguja, para hacer de mis brazos una tela llenica de agujeros”, y les decía majas y les hacía bromas para que se rieran), y médicos, y asistentes y personal de limpieza, todos haciendo su curro con mejor o peor cara, que cada uno tiene su manera de ser, pero lo mejor que sabían: profesionales todos sin tacha.

Pasaban también los vecinos de habitación, porque hemos tenido la suerte de que al lado estaba ingresado un señor de Tauste, Jesús, que es tan majo y tan buena gente como toda su familia, en especial Orosia, su mujer: estos días Orosia ha sido una compañera tan buena… Me hablaba y trataba como si fuera una de sus hijas. No se puede dar idea de cómo se lo he agradecido ni del cariño que me inspira.

Han pasado amigos, familiares… todos con ganas de hacerle saber a mi padre, y de paso a nosotros, sus hijos, que nos quieren y nos desean lo mejor.

Así que una mala noticia, como fue el jamacuco que le dio a mi padre el lunes pasado, se ha convertido en una fuente de cosas que agradecer. La primera, el propio hospital y la labor de sus profesionales. Quizá la puñetera y resabiada crisis esté sirviendo al menos para que sepamos valorar lo que tenemos: un lujazo, señores, aunque las habitaciones sean pequeñas y estrechas, aunque las sábanas tengan roticos y las paredes desconchones en la pintura, aunque los sillones de los acompañantes sean tan duros y viejotes, que a algunos se les ve la espuma por las costuras (llevo los riñones al jerez), aunque las salas de espera sean cutres salchicheras.

Solo se me ocurre insistirle a la señora Rudi, a riesgo de ser machacona, que nos cuide lo que tenemos, que curre como está mandao por mantener y mejorar esta bendita sanidad pública. Supongo que no hace falta que le recuerde que es su obligación, pero se lo recuerdo: señora Rudi, es su obligación. La sanidad privada tiene sus dueños, gestores y gerentes; la pública es lo suyo, lo que a usted le compete, su responsabilidad, y en eso se tiene que volcar.

Gracias a todo el personal del Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa” de Zaragoza. Ole por vosotros. Ole con ole y con ole.

Posted in Aragoneses de lujo | Tagged | 7 Comments

Estas Navidades…

Desde comienzos de noviembre, cuando vio que se empezaban a colocar las guirnaldas de bombillicas en la avenida Pablo Gargallo, Julia no deseaba otra cosa más que se encendieran las luces de Navidad en las calles. Sin paciencia (porque los niños desconocen ese concepto) pero sin remedio, esperó hasta el 1 de diciembre, mágica fecha en que, por fin, el consistorio de la Inmortal Ciudad procedió al encendido.

Como Julia tiene seis años y un optimismo y una alegría a prueba de bombas, todo le pareció precioso. Pero tuvimos que andar kilómetros para localizar calles iluminadas en cuanto salimos de la plaza del Pilar. Menos mal que en la Plaza de los Sitios los del mercadillo de la AECC habían puesto muchos adornos en torno a la fuente y en los puestos, así pudimos ver algo alegre.

Yo volví a casa con una terrible sensación de desencanto. Qué cosa más pobretona, madre. Ya que las principales calles de la ciudad no estaban iluminadas por la cosa de las obras del tranvía, esperaba que las bombillicas se habrían repartido por otros lados. Pero quiá.

Vino luego lo de los paseos en burro, gran novedad de estas Navidades en la ciudad, atractivo donde los “haiga”. Y más adelante se nos ocurrió acudir a la publicitada “Feria de las Familias”, este año en el Palacio de Congresos de la Expo. Las entradas, a 5€ por barba, tanto niños como adultos; no era cara, en principio, aunque sí para lo que había dentro: unas camas elásticas, unos hinchables y unos talleres que daban pena, penita pena. Vale la excusa omnipresente de la crisis y los recortes, pero veinte euros para una familia de cuatro miembros… bueno, pues uno esperaría alguna cosa decente. Que la estás pagando, vaya.

Finalmente, hoy hemos visto la cabalgata de Reyes, por primera vez en nuestra historia. Siempre nos habíamos ido a Tauste, donde salen tres carrozas, tres, una para cada rey, tiradas por tractorazos jondere. O sea, mucho más modesta que la cabalgata capitalina. Pero allí los reyes se quedan un buen rato en la plaza, llaman a los niños y les entregan personalmente sus regalos; se hacen una foto con ellos, les dicen que tienen que ser buenos y les dan caramelos.

Aquí, pues espectacular, sí. Pero abriendo la comitiva, tras la caballería municipal, venía la comitiva de Ibercaja, la de la Fanta y la Cocacola (que traía hasta una gran botella de cocacola zero), y no sé si me dejo alguna historia publicitaria más. Con todo ese despliegue de propaganda, si al Ayuntamiento le sale cara la cabalgata es que somos víctimas de un timo.

Y luego, el alcalde y el arzobispo de Zaragoza acompañando a los Reyes Magos hasta el portal de Belén que hay delante del Pilar, para hacerse las correspondientes fotos y salir en la tele. Tampoco sé qué pintaban ahí. Desde luego, no creo que tenga nada que ver con el espíritu navideño ni con la ilusión de los peques.

Hace poco, mi amigo Carlos Millán dijo por la radio que en Zaragoza se dejaban de hacer cosas, o se hacían en plan rácano, no por falta de presupuesto sino por falta de cariño a la ciudad. Yo estoy completamente de acuerdo con eso. Aun con pocos dineros, se nota cuando las cosas se hacen con amor. Y cuando se programan actividades de “copago” como la cutre Feria de las Familias, esa falta de cariño alcanza claramente ribetes de desprecio a los ciudadanos.

Posted in Abracadabrantizaciones | 3 Comments

Lacra social

Dice nuestro nuevo ministro de Economía que “El paro es la principal lacra social” que tiene España. Y me chirría.

Dice el Diccionario de la Academia que “lacra” es “Secuela o señal de una enfermedad o achaque” o, en su segunda acepción, “Vicio físico o moral que marca a quien lo tiene”.

Con su primer significado según la RAE (o según el dicc. de El País), apenas usamos esa palabra. Diríamos, por ejemplo: “El ictus le ha dejado lacras“. Y eso no lo decimos nunca. Sí que decimos que la violencia machista, la pederastia, la drogadicción, la corrupción… son lacras. Estamos empleando, así, esa palabra en su segunda acepción.

Decir que el paro es una lacra social es, pues, asimilar ese problema al de un vicio o enfermedad moral que tiene nuestra sociedad. Y, por tanto, en última instancia echarnos la culpa a los que sufrimos el problema. Como siempre.

El diagnóstico es errado. La lacra es la de las clases dirigentes que entienden el concepto economía de manera tan estrecha que no va más allá de su propio bolsillo, o como mucho el de sus amigos; de quienes, con capacidad para decidir, lo hacen de manera irresponsable, dándole fuego a todo, mostrando absoluto desprecio por los demás, el interés general y el futuro del país.

Los parados son víctimas, no culpables. Es como si en vez de calificar de “lacra” a los pederastas o los estafadores, se lo llamásemos a los niños agredidos y a los estafados.

Me parece el colmo del cinismo. Y los periodistas, cortapegando, como siempre.

Posted in Abracadabrantizaciones | Tagged , , , | 8 Comments

Bohanna

Fotos y más. Una belleza. Una gozada.

Es ella

Posted in Aragoneses de lujo, fotografía | Tagged | Leave a comment

Miedocracia

Lo he visto gracias a mi amigo Mariano Gracia. No se puede enlazar directamente en Facebook porque Facebook, al parecer, tiene bloqueada a La Sexta. Es un programa que se llama “Salvados”. Y el ‘corte’ del programa de marras se llama “Miedocracia”.

Me ha gustado. Explica cosas alucinantes. No es para censurarlo. Pero merece la pena verlo. Y me jode nosabeiscuánto que lo vete el Feisbu. Así que aquí lo tenéis. Os lo recomiendo, es instructivo. Más que nada, para que no nos tachen de tontos.

Aquí.

Posted in Abracadabrantizaciones | Tagged , | 6 Comments

Canciones en las etiquetas

Este es Juan Aguirre, el de Amaral, en la época en que era estudiante de Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza. Estaba excavando en el yacimiento de Valdetaus, en mi pueblo, porque iba para arqueólogo (de hecho es arqueólogo, pese a lo difícil que se lo puso Manuel Martín Bueno; o al menos eso dirá su título de licenciado, que me imagino que guardará su madre, porque no me imagino a Juan zarceando con ese tipo de papeles).

Éramos amigos entonces, antes de que se hiciera famoso. Majo chaval. Más raro que un perro verde a veces, pero quién no lo era de la fauna que íbamos por aquellos años a la Universidad. Fuimos compañeros de clase en los tres primeros años de carrera, los de “comunes” en el plan antiguo. Luego, él escogió como especialidad Arqueología y yo, Historia del Arte.

Con el tono que va teniendo el post, así como melancólico y eso, lo suyo sería que ahora yo dijera: “pero se hizo famoso y ya jamás supe de él, fíjense ustedes qué cosa, los amigos que se lleva el viento y saltan a la fama y tal y cual…”.

Pero no, no va por ahí. Porque el caso es que no hemos dejado de ser amigos. Nos vemos de uvas a brevas, claro. No es fácil coincidir cuando uno es tan famoso y tiene una vida tan asendereada, y graba hoy en nosedónde, y tiene actuación noseandedemonios, y todo lo que conlleva ser un músico cojonudo y reconocido. Pero le llamas y se pone. Y charras un rato mientras le oyes cómo bate un huevo para hacerse una tortilla. Y te coges un capazo que pa qué (“cogerse un capazo” es expresión de mi pueblo: significa charrar a gusto y de lo lindo). O se viene pa Ziercity y dice: “¿Qué vida lleva Mariano? ¿No le podrías llamar y quedamos a echarnos un cafetico?”. Y la charla sale fluida y viva como si nos viéramos todos los días.

Le sigo, claro. Los sigo a ellos, a Amaral. Me encanta lo que hacen, cómo no, si lo hacen estupendo, si son más buenos que pa qué. Y me alegra cada éxito: ole por ellos, qué bien lo hacen. Qué “normales” son, además. Y qué bueno que no olviden sus raíces, sino que hagan gala de ellas.

Supongo que por zaragozanos es por lo que han hecho “tana” (como también se dice en mi pueblo) con la empresa que fabrica la Ámbar, o sea, La Zaragozana, y han sacado con ella una campaña de su último disco, Hacia lo salvaje. Acabo de verla y es una chulada.

Hacia lo salvaje, al menos en lo que he oído hasta ahora (me falta alguna que otra canción), es un disco que invita a romper con lo que no te gusta en tu vida. Vete al bosque si es preciso, adonde sea, pero sal de ahí. Te empuja a pegarle un día un corte de mangas al copón bendito si hace falta, a no tragar y a hacerte valer. No es solo la letra la que da ganas de embadurnarte la cara con pintura de camuflaje: mecá, esos tambores de fondo…

En fin, el caso es que han sacao un pack de “Ámbar1900″ con 12 botellas, tantas como temas tiene el disco, cuyas etiquetas llevan trocitos de la letra de las canciones. Y llevan también ilustraciones del disco, esos preciosos animales dibujados por Borja Bonafuente Gonzalo.

(A mí el que más me gusta es el lobo: lo que daría por saber dibujar así.)

Nada, en definitiva: que me gustan mucho esas etiquetas y la idea me parece chula. No deja de ser publicidad, pero cognio, con lo que me quejo yo de la publicidad mala, no está mal que alguna vez saquemos alguna buena, ¿no? Además no solo me gusta Amaral, es que también soy muy fan de la Ámbar, como mi admirado Agustín Martín. ;)

La campaña está en esta web. La he zarceao un poco y hay promociones y descuentos y sorteos y cosas. Las botellas dan vueltas tan deprisa que marean un poco y hay una errata en la página de bienvenida, eso también. Pero vaya, que he escrito esto para decir que me ha gustao la cosa, no pa ponerme tiquismiquis.

Que la disfruten, oigan. Y un abrazo crujiente para los Amaral. Me encanta que la gente de aquí haga cosas bonitas con los de aquí, demuestren que hay buen material, le den un empujoncito a nuestra autoestima, que nos lo merecemos.

 

 

 

Posted in Aragoneses de lujo | Tagged , , , | 11 Comments

Moscogonía de las estrellas

A mí me encanta que a Isabel Soria le vaya bien. Porque es amiga mía y la quiero, pero también porque es una tía con mucha imaginación, capacidad de trabajo, iniciativa… Su cabecica siempre está ideando cosas, preparando proyectos; y ella pelea mucho y bien por sacar todo eso adelante.

Una de sus iniciativas, feliz y felizmente hecha realidad, es este libro:

Ella ideó la historia y la escribió. David Guirao ha hecho las ilustraciones. Comanegra lo editó… Y yo me lo leeré, junto con mis chicos, como espero que mucha otra gente.

Lo presentan el próximo martes en el Corte Inglés, junto con Antón Castro, y le auguro, a ese estupendo librico, un futuro fantástico. Yo leí esa historia cuando estaba aún en formato “puñado de folios”. Vi las primeras ilustraciones hechas por Guirao. Supe de su buena acogida en la editorial barcelonesa Comanegra. Luego hojeé las pruebas de imprenta, cuando el libro ya iba teniendo su forma definitiva…

Ver desarrollarse todo ese proceso me hacía feliz. Y aún me gustaba más ver la ilusión y la alegría en los ojos de Isabel.

Es un libro precioso. Ya verán cómo les gusta. Ni se les ocurra perdérselo.

 

Posted in Aragoneses de lujo, Cuentetes | Tagged , , , | 3 Comments

Medias esponjas

He oído varias veces en la radio, en los últimos días, el “corte” de la intervención de Luisa Fernanda Rudi en “Los desayunos de TVE” sobre lo que se ha dado en llamar gestión combinada de la Sanidad Pública. O sea, que la atención sanitaria a cualquier ciudadano pueda hacerse tanto en hospitales públicos como privados, estableciendo la Administración autonómica convenios con estos últimos para que ello sea posible.

Ya se hace, en realidad, como ella misma comenta. Y no me parece mal: si en un momento dado se ve que “no se llega” en los hospitales públicos a atender a todo el mundo, y se generan grandes listas de espera, una solución rápida y eficaz puede ser esa. Ok.

Pero eso hay que pagarlo, ¿eh? No sale gratis. Como es natural: como cualquier otra empresa privada, el objetivo de los hospitales privados es ganar dinero, hacer negocio. Hasta ahí, todo comprensible y aceptable.

También dice Rudi que los hospitales privados gastan menos porque su gestión es más eficiente, frente al caso de cualquier gestión pública en la que se tiene más manga ancha (la expresión es mía) porque como el dinero público no es de nadie, pues todo va bien y se gasta con más alegría (otra expresión que utilizo yo, no ella).

El problema viene cuando, por un lado, se esgrime como argumento económico, en versión ahorro, para la Administración pública el recurso a lo privado; y, por otro, cuando se ponen ejemplos concretos del ahorro que se logra o se puede lograr ajustando gastos. Ahí ya su discurso se diluye, no concreta de verdad. Porque los ejemplos concretos (ya sé que repito esta palabra seguida tres veces: perdón) que pone no son nada significativos: hacer fotocopias por las dos caras o gastar menos en teléfono. Ay. Todos los problemas fueran como ése, que los solucionábamos en un pispás. Vaya, que nuestra presidenta no se ha querido mojar, y ha salido de puntillas sobre la cuestión. El ahorro, me temo, no va por ahí porque no puede ir por ahí. El ahorro va por otras vías… pero no pueden decirse, o a la población se nos pondrían los pelos como escarpias.

Los hospitales privados, lo hemos reconocido antes como algo completamente natural, van a hacer negocio, que es lo suyo. Si no, no se habrían montado. Y toooodos conocemos casos en los que alguien de nuestro entorno, o nosotros mismos, ha tenido que ser derivado a un hospital público, aunque hubiera iniciado su tratamiento por la privada, cuando las cosas pintaban mal. ¿Por qué sucede eso? Invito a la reflexión sobre el tema: ¿es porque los hospitales públicos gastan más de la cuenta o porque no escatiman en gastos cuando está en juego la vida de alguien?

Puede que a la Administración pública le resulte útil, práctico y rápido, como he dicho antes, recurrir en determinados casos a la privada para dar un buen servicio, pagando a tocateja por ello. Y me parece bien, lo digo de nuevo. Lo que no me parece bien es que se ponga como ejemplo de gestión a la sanidad privada, criticando por tanto a la pública, que es la suya, la de Rudi y la mía, la de todos. La sanidad pública será siempre deficitaria, igual que la educación, porque no están para hacer negocio, sino para prestar un servicio. Un servicio que pagamos todos religiosamente, con dinero nuestro y no de nadie, para tenerlo cuando nos haga falta y, solidariamente, cuando les haga falta a los demás.

Seguramente se podrá ahorrar, no digo que no. En fotocopias y en teléfono. Y en más cosas: mi prima Carmen estuvo hace poco ingresada en el Hospital Clínico de Zaragoza y se partía de risa, igual que el resto de los pacientes ingresados, cuando veía a las enfermeras afanándose en cortar por la mitad las esponjas con las que asean cada mañana a los enfermos. “Nada, que nos dicen que hay que ahorrar”, comentaban viendo el escojono general.

Un hospital público tiene que tener una buena gestión, desde luego. Y ha de evitar gastos superfluos, por supuesto que sí. Pero a mí nunca me ha dado la impresión de que ni en el Clínico, ni en el Miguel Servet, ni en la Maternidad, ni en los centros de salud, ni en los de especialidades de zona, que son los que (por suerte) he usado o visitado más asiduamente, haya lujos asiáticos de ningún color. ¿De verdad que es ahí donde hay que recortar porque los gastos tontos son escandalosos? A mí se me ocurren varios otros sitios de la Administración donde poder meter la tijera sin ocasionar quebrantos notables al ciudadano. A la cabeza de cualquiera le vienen enseguida al menos media docena de sitios. Por un poner, los gordísimos departamentos de prensa que tienen todos y cada uno de los organismos públicos habidos y por haber: oigan, los medios de comunicación tienen periodistas y están ansiosos de hacer su trabajo, si les dejan. No tienen que hacerles su trabajo ustedes; y son empresas privadas, o funcionan como tales, de manera que no es menester que les den las noticias masticadas, no más que para cortar y pegar. De paso, se dignificaría la labor del periodista, que está bastante p’allá.

Conozco pueblos donde hay tres oficinas de turismo: local, comarcal y provincial, y las tres en la misma calle. Todas publican sus folletos, hacen sus carteles, sus promociones… ¿No sería racional fusionarlas en una?

Triplicar no solo en esto, sino en más cosas, la presencia de la Administración es un desmadre. Y no digo que no presten servicios útiles, pero me atrevería a decir, incluso tirando piedras a mi propio tejado, que no tanto como la sanidad y la educación. Me da que ahí se podría “ajustar”, más que recortar actividad, sin graves quebrantos para la atención al ciudadano…

A cada cual le vendrán al coco más ejemplos. A la sanidad pública déjenmela en paz, por favor, y no la minusvaloren ni critiquen su gestión comparándola con los establecimientos creados para hacer negocio, porque jamás se podrán comparar. Y si en lo único que podemos recortar es en fotocopias, teléfonos y esponjas, la verdad es que podemos sentirnos orgullosos, muy orgullosos, de lo que tenemos.

Yo habría agradecido, sinceramente, a Luisa Fernanda Rudi que hubiera defendido, aun reconociendo cosas mejorables, lo que a ella le toca gestionar, que es lo público. Y que hubiera dicho en la tele que apuesta por ello y que se va a remangar como ella sabe hacerlo para que en Aragón tengamos la mejor atención posible, gestionada de la mejor manera posible, sin desmerecerla comparándola con la privada.

Posted in La vida misma | Tagged , , , | 10 Comments

Ya están aquiiiiií…

Una Barbie. Marciana, pero Barbie. Se veía venir, lo temíamos: algún día se iba a colar, ni que quieras ni que no, el formato de semejante adefesio en la publicidad. Cintura inexistente, caderas cuadradas, larguísimas piernas alámbricas que, de existir, no tendrían suficiente fuerza pa sostener las tetas.

Espero que las chavalas de hoy tengan suficiente sesera como pa hacerle una pedorreta a este horrendo e imposible formato muñequil impuesto por las firmas comerciales y su publi.

La firma que lo promociona va de “transgresora”, “arriesgada”, “atrevida”. Buah. Miro y miro sus diseños (se dedican a la bisutería) y no son nada de eso. ¿Cómo lo iban a ser? Te pueden gustar más o menos, como cualquier otro. Sin más. ¿Qué transgresión se puede esperar de una pulsera? Pisotean los conceptos; lo he visto en su web (que paso de enlazar), donde también pisotean la gramática y la ortografía. Pero ni en eso son transgresores: son simplemente palurdos. Se anuncian en El País y otras revistas, pero eso, a día de hoy, no quiere decir nada.

Al marciano de la foto, que le quiten las cuerdas. Y a la marciana de la pulsera, que le dén un caldico, que paice que ha tetao de la culebra.

Posted in Abracadabrantizaciones | Tagged , | 6 Comments

Es la impunidad, estúpido!

Lo que nos hace escépticos, lo que nos desilusiona, lo que nos desanima, lo que nos hace perder la confianza y nos lleva a afirmar que la política y el sistema son una m… es comprobar que la justicia solo se ejerce, y cómo, con los pobres; pero con los ricos, un cohón. Con ellos no va la cosa.

Si quieren recuperar la confianza de los ciudadanos, no tendrían que indultar a los banqueros, ni dejar que Boliden se vaya de rositas después de hacer la que hizo. Y como estas dos, muchas. Porque no vean la cara de tontos que se nos queda.

Me encanta que haya un Ministerio de la Igualdad. Pero ese ministerio tendría que luchar por conseguir la máxima ésa, hoy vacía, que consagra nuestra Constitución al afirmar que todos los españoles “son iguales ante la ley”. Porque tururú.

Y encima nos acusan a los ciudadanos de “desafección”. Pásmate. Lo que tendrían que hacer es ponernos un monumento, por mansos.


(Aquí, la tontadica de Aznalcóllar, esa que Boliden no va a tener que pagar.)
Posted in Abracadabrantizaciones | Tagged , | 7 Comments